La revisión del padrón realizada por el INE a fecha de 1 de enero del 2001 evidencia el contraste entre los dos polos económicos más importantes de Galicia: el de Vigo y su área metropolitana, integrados en el eje Oporto-Vigo, y el de A Coruña-Ferrol. Las dos ciudades norteñas pierden en conjunto cerca de 6.000 habitantes, mientras que Vigo gana más de 4.000. En el caso de A Coruña es probable concluir que la pérdida de población de este núcleo urbano está siendo absorbida por su área metropolitana. El incremento de los dos concellos que están ofreciendo más suelo urbanizable en la comarca, Culleredo y Oleiros, supera en conjunto los 6.000 habitantes desde 1998, un aumento que algunos expertos explican en la asfixia de suelo edificable asequible que sufre A Coruña por sus propias características geográficas. Este núcleo urbano comenzó a experimentar el declive demográfico a partir del 2000, precisamente el año en que Vigo inicia su recuperación. Santiago se mantiene La ciudad de Pontevedra también registra una ligera alza, al igual que Lugo y Ourense, ambas convertidas en polos de atracción de la población rural en su área de influencia. Entre los siete principales núcleos urbanos de Galicia, Santiago es el que presenta una evolución más estable, con un descenso poblacional inapreciable.