«En León se me congelaron los párpados»

ALEJANDRO POSILIO MADRID

GALICIA

Los corredores de la marcha a Madrid contra la LOU entregaron en el Congreso los resultados del referéndum de la semana pasada «¡Ra ra ra, desde Santiago sin parar!». «¡No a la LOU! ¡Galicia sin LOU!». «¡Menos represión, más educación!». Los quince estudiantes y profesores de las universidades gallegas que recorrieron los 670 kilómetros que separan Santiago de la capital de España llegaron ayer a las puertas del Congreso de los Diputados coreando estos tres eslóganes. Allí entregaron las urnas con los votos del referéndum celebrado la semana pasada en las tres universidades gallegas.

16 dic 2001 . Actualizado a las 06:00 h.

Pasados unos minutos de la una del mediodía, en Madrid la temperatura no superaba ayer los tres grados centígrados. De pronto, los coches dejaron de circular por la cuesta abajo de la Carrera de San Jerónimo, cuando los quince representantes de las universidades gallegas, ataviados de camisas y pantalones negros y amarillos, ocupaban la anchura de la calzada entrelazando sus manos y mostrando a voz en grito su rechazo a la LOU, que se aprobó el apsado viernes en el Senado. De esta manera pusieron fin a una carrera de relevos que duró cincuenta horas -comenzó el viernes por la mañana en la plaza del Obradoiro-, y que se llevó a cabo en uno de los fines de semana más fríos de los últimos años, con temperaturas que alcanzaron los diez grados bajo cero en algunos momentos del recorrido. Todo para mostrar el enérgico rechazo de la comunidad universitaria gallega a la nueva ley que regirá en los próximos años la educación superior en España. Recibimiento A las puertas del Congreso esperaban a los relevistas la secretaria de educación del PSOE, Carmen Chacón; los diputados socialistas Jaime Lizzavetzsky y Amparo Varcárcel; y la diputada de IU Marisa Castro. Todos ellos recibieron el relevo de la marcha en un acto simbólico, que contenía un manifiesto en contra de la LOU, y las urnas de cartón con las papeletas del referéndum realizado en las universidades públicas gallegas, que en un 97% mostraban su oposición a la LOU. Antes de la entrega, Miguel Abel Souto, portavoz de los corredores, leyó públicamente un manifiesto en el que, entre otras cosas, se decía: «La LOU pretende ser el marco de funcionamiento en los próximos años y no se puede regular sin el consenso de la comunidad universitaria, y menos con una celeridad que sólo se corresponde con situaciones de emergencia o catástrofe». Dureza Tras esta lectura, estudiantes y profesores recordaron la dureza del recorrido, especialmente crudo por las condiciones meteorológicas. «Saliendo de León, a las doce de la noche, se me congelaron los párpados. Me entró miedo porque noté una sensación extraña y pensé que se me había partido alguna fibra. Pero pude terminar», dijo Ángela Dorazo Martínez, doctora becaria de Farmacia de la Universidad de Santiago. Para Xavier, estudiante de Educación en Santiago, el peor momento fue la ascensión al alto del Acebo, pasada Ponferrada (León): «Se me congeló hasta el pañuelo que llevaba al cuello. De madrugada y con cuestas del 8% de desnivel, se me hizo muy duro. Pero cumplí», apuntó.