12 nov 2001 . Actualizado a las 06:00 h.
La comisión de Pesca de la Eurocámara aprobó ayer en Estrasburgo un informe que se propone suavizar el plan de reestructuración de la flota expulsada de Marruecos. El documento, del que es ponente la socialista gallega Rosa Miguélez, apuesta por extender las ayudas europeas a pescadores y armadores, pero también a las empresas no extractivas que estén afectadas. Frente al plan de Bruselas, que establece que para poder acogerse a la reconversión es necesario haber recibido ayudas durante nueve meses, la comisión pide que se elimine ese requisito para que no se penalice a quienes trataron de buscar alternativas a la falta de actividad. Este informe deberá ser votado ahora por la Eurocámara por el procedimiento de urgencia.