Diez personas ayudaron a trasladar a Carlos Barreiro al hospital
13 oct 2001 . Actualizado a las 07:00 h.OS servicios de bomberos y de la Policía Local de A Coruña comenzaban la tarde de ayer con un aviso un tanto peculiar. Un equipo de sanitarios había acudido en respuesta a una llamada al número 31 de la calle de Jaime Hervada para trasladar en ambulancia a un enfermo. El problema surgió cuando vieron que el paciente pesaba casi 300 kilos y que la fiebre que padecía le impedía sostenerse en pie y salir de su casa. El enfermo era Carlos Barbeito, conocido por sus apariciones televisivas y su gran humanidad, además de por su sobrepeso. No lo tuvo fácil para conseguir llegar al hospital. En principio, los responsables del traslado pensaron en la ventana como la mejor forma de sacarlo de la casa, pero era una maniobra demasiado peligrosa porque que el enfermo se encontraba en el cuarto piso. La solución ideada por el personal de servicio fue colocar una manta en el suelo y sobre ella una silla en la que sentaron a Carlos Barreiro. Seis sanitarios, dos bomberos y dos policías locales fueron los encargados de trasladar al enfermo desde el cuarto piso hasta el ascensor, y de allí a una camilla. Un traslado lento Pero no todo resultó tan sencillo. La estrechez de los pasillos del edificio y el considerable volumen del enfermo impedía a los hombres del servicio de socorro trasladar con facilidad a Carlos. Por si fuera poco, el paciente tenía problemas para respirar y cuando se le cambiaba de postura había que administrarle oxígeno. Tras más de una hora, Carlos Barreiro pudo ser colocado sobre una camilla y trasladado finalmente al hospital Juan Canalejo a bordo de una ambulancia. Los análisis que le realizaron en el centro sanitario indicaron que sufría una infección de orina y era previsible que ayer mismo, tras ser atendido, se le diese el alta médica para que pudiese volver a casa. Carlos Barreiro es conocido por ser una persona con problemas de sobrepeso que siempre ha llevado su situación con un extraordinario humor. «Superobeso» A sus 37 años y cerca de 300 kilos, él mismo se calificaba, en declaraciones realizadas a La Voz hace unos meses, como un «superobeso, que es lo que soy». Confiesa que come de forma normal: «Me matan las tapas, esta tortilla calentita», y asegura que esos kilos de más no le causan demasiados problemas. De hecho, sostiene que no tiene ningún inconveniente especial en sus relaciones sexuales: «Me gustan las delgadas, pero practico sexo con aquella persona que me quiera como soy. Lo único que pasa es que se utilizan otras posturas». Barreiro no lo duda: «La clave es aceptarse, yo le diría a todos los obesos que no se agobien, que vivan con ganas». «Yo soy una persona normal, me levanto y hago lo que los demás, sólo que uso una talla 180 en vez de la 42», afirma con ironía. Sin embargo, Carlos reconoce que el sobrepeso es un problema de salud, y que es necesario hacer algún tipo de ejercicio para poder llevar una vida normal. «También para cuidarme dejé de fumar, y no tomo alcohol», cuenta. Por último, Carlos Barreiro hacía para La Voz una demostración de su fino humor: «A mí lo que más me fastidia es esta barriga que tengo».