DEPORTIVO
05 oct 2001 . Actualizado a las 07:00 h.El verdadero derbi gallego se juega hoy en Riazor. El Deportivo de Fran asalta el liderato de un Barcelona con más nacidos en este rincón del Atlántico que el propio equipo blanquiazul. El lucense Roberto Trashorras -«será un partido especial, aunque sólo juegue cinco minutos»- y el coruñés Fernando Macedo, Nano, -«mi familia me vendrá a ver y me haría mucha ilusión dedicarles un gol»- sueñan con debutar en Galicia, donde por primera vez el balón comenzó a girar entre sus pies. Trashorras nació en Rábade (cerca de Vilalba) hace 20 años, pero sus padres viven en A Coruña. «Me gusta mucho el paseo marítimo, es muy diferente al de Barcelona», apunta. Internacional en todas las categorías inferiores de la selección, ya fue convocado para el partido del Barcelona la pasada campaña en Balaídos. Aunque finalmente no jugó, no pierde la esperanza de cumplir su gran sueño: triunfar en el primer equipo. «Soy muy ambicioso y si no me veo convocado, enseguida me enfado -comenta-, aunque también debo aprender a ser paciente y esperar mi oportunidad». Ésta llegó a principio de temporada, en el partido de vuelta de la fase previa de la Liga de Campeones ante el Wisla Cracovia. «Durante los cinco minutos que jugué, me acordé de todos los que me apoyaron, nunca olvidaré aquéllo», añade. El lucense ocupa en una posición similar a la de Kluivert. «No soy el clásico delantero centro, sino que me retraso un poco para sorprender al contrario llegando desde atrás o para abrir el juego a una banda», señala. Allí, pegado a la cal, espera su oportunidad el zurdo Nano. Fernando Macedo, de 19 años, ya fue convocado para el choque de Riazor la temporada pasada. «Ojalá este año pueda jugar -apunta-, aunque lo importante es que ganemos ante un rival directo por el campeonato». Triunfó en el Ural Nano, que llegó al Barcelona tras despuntar en los infantiles del equipo coruñés del Ural, es uno de los baluartes de un filial con serias aspiraciones de ascender a Segunda División. «Que ésta sea mi primera convocatoria con el equipo este año es una casualidad y un aliciente más para seguir trabajando», señala. El extremo, después de sufrir una grave lesión al final de la anterior campaña -«eso ya está olvidado», asegura-, todavía recuerda su brillante actuación en el Camp Nou hace dos años en el choque de vuelta de la Supercopa ante el Valencia de Cúper. Volvió loco a Angloma. «Aquel título lo perdimos, pero mañana (por hoy) vamos a ganar; además, -añade entre risas- esta vez estamos convocados varios del filial y también viene Roberto (Trashorras) y juntos -suelta otra carcajada- vamos a armarla».