Las sanciones a los estados llegarán en forma de negativa de las ayudas públicas recogidas en los fondos IFOP para la modernización y renovación de la flota. Para acceder a ellas, los estados deben cumplir los objetivos anuales en todas las modalidades de buques. Reducción efectiva. Las subvenciones sólo se entregarán a barcos de aquellos segmentos de flota que hayan optado por reducir arqueo bruto y potencia (capacidad), no a aquellos que sólo hayan rebajado días de pesca (actividad). Seguridad. Las medidas para reforzar la seguridad o mejorar las condiciones del trabajo no podrán suponer un incremento del esfuerzo pesquero, por lo que tendrán que aplicarse dentro de los objetivos fijados. Traspaso. La UE negará ayudas al traspaso de embarcaciones a un tercer país si éste no es miembro o no coopera con las organizaciones regionales de pesca y no ofrece garantías de que empleará métodos legales. Compensación. La nueva construcción de un buque sólo se subvencionará si se compensa la capacidad añadida con la retirada de otra similar en términos de caballaje y potencia. No se apoyará económicamente la modernización de buques que aumenten kilovatios o arqueo bruto. Los países que optaron por reducir días de pesca -Alemania, Francia, Irlanda, Países Bajos, Suecia y el Reino Unido- han fracasado en el cumplimento del POP. Por contra, los que apostaron por mermar capacidad, menos Italia y Grecia, alcanzaron su meta.