El éxito de un científico gallego

La Voz

GALICIA

M. V. S. EL PERFIL

11 ago 2001 . Actualizado a las 07:00 h.

osé María Fernández accedió a la presidencia de Zeltia en 1985. La revolucionó. Con medio perfil de científico y el otro medio de empresario, mañana por la mañana podría meterse en el bolsillo 200.000 millones si vende sus acciones. No le pone. «Me motiva vencer al cáncer, no el dinero». Esconde sus ojos azules tras unas grandes gafas medio caídas. Sus patentes, en una caja fuerte. Habla despacio, bajo, casi susurra. Pasea su personalidad sosegada entre congresos de oncología, juntas de accionistas, colaboradores y amigos. Vive en Madrid, cuando no en Boston, Londres o Vigo. Pero no se engañen, el presidente de Zeltia es un tipo duro. Y muy terco. Medios Catedrático de bioquímica, accionista del Banco Guipuzcoano, amante de la comida frugal, hijo de empresario, hermano de empresarios, José María Fernández de Sousa-Faro es hoy uno de los emprendedores más conocidos de España y uno de los de mayor éxito de Europa. Pero no fue siempre así. No concedió su primera entrevista hasta 1991, en la entonces sede social de Zeltia en la calle Colón de Vigo. Y aún hoy rehúye cuanto puede a las televisiones, radios y periódicos que reclaman sus palabras, aunque ha comprendido para siempre que uno de sus mayores logros ha sido el de comunicar al mundo que había unos científicos locos investigando el cáncer en algas y moluscos. «Si llevamos la molécula (ET-743) al registro se cumplen tres metas: que el cáncer tenga un nuevo remedio para salvar alguna vida; demostrar que no estábamos locos cuando empezamos a sacar algas del mar; y que todos los accionistas se vean recompensados por apostar por nuestro proyecto». Mitades Fernández no es, ni lo parece, un empresario al uso. «Me siento mitad científico y mitad empresario», dice. Pero tiene una capacidad de convicción igual de aplicable al I+D que a captar cientos de miles de millones para sus accionistas. Hablando, lo mismo ha convencido a oncólogos japoneses que a gestores de fondos sobre lo que hacía en Pharma Mar. De hecho, la actual directora de la compañía era la asesora de uno de los fondos de inversión que puso los primeros millones para esa empresa en el año 1987. Y su hermano, el presidente de Pescanova, al que se enfrentó hace años, sigue siendo uno de los principales accionistas de Zeltia. En realidad el éxito de José María Fernández nace de un desagradable episodio personal. En 1985 fue cesado por Mario Conde como director de investigación de Antibióticos SA, en la que Zeltia tenía el 22,5%. Se encontró en la calle y tomó la presidencia de Zeltia. Se prometió ser dueño de su propio destino empresarial y reestructuró la empresa bajo una sóla idea: si el mar son las tres cuartas partes del globo, ¿por qué todos los fármacos son de origen terrestre?. Esa idea, repetida hasta la terquedad durante dieciséis años, es la clave del éxito del científico. ¿O del empresario?