La oposición intentó ayer con escaso éxito que el conselleiro de Sanidade, Xosé María Hernández Cochón, ofreciese alguna explicación sobre el paradero de los cincuenta tests Prionics. Cochón compareció en la comisión parlamentaria de seguimiento de la EEB y esquivó las preguntas de la oposición. En su primera intervención, pasó por alto cualquier comentario sobre las palabras de Badiola o de la Plataforma de Veterinarios Oficiales. Abrió el fuego el diputado de EdeG, Anxo Guerreiro, al que el conselleiro respondió con vaguedad. -¿Sabe algo vostede dos tests Prionics? Pois acláreo e senón é mellor que leve ante a Xustiza os veterinarios que denunciaron o caso. -Só podo decir que o Goberno está levando este asunto con absoluta correción. La socialista Isabel Salazar se mostró conforme con las medidas sanitarias promovidas por la Xunta, pero incidió en la «ocultación de datos» en los últimos meses. Cochón se refugió en los medios de comunicación, que recogían la polémica generada el día anterior: «Transparencia» -O señor Badiola creo que falou de traspapelación e, a ese respecto, a Xunta segue a mesma política de transparencia desde o principio. El BNG prefirió preguntar al conselleiro por la presunta descoordinación entre Sanidade y Agricultura. El diputado Emilio López consideró «malversación de fondos públicos» la existencia de dos laboratorios de control de la EEB. Y Cochón le respondió: «Vostede non se entera de nada. O laboratorio de Chantada só costou 29 millóns e garante que non se paralice a comercialización de carne en Galicia». Por último, el popular Roberto Castro recordó que en Galicia no se detectó ningún caso desde marzo, «pero tampouco en Asturias, Cantabria, Castilla y León ou mesmo Gran Bretaña, e alí o señor Fraga non manda», contestó, aludiendo a las palabras de Guerreiro en las que calificaba al titular de la Xunta como «o home máis providencial despois de Xesucristo porque, por decreto, rematou coa enfermidade».