La crisis de Monbus agudiza la división en el seno de la CIG

M. ESCAURIAZA / E. LARRIBA PONTEVEDRA

GALICIA

Discrepantes con la dirección analizan en Pontevedra la detención de Iglesias Sectores críticos con la radicalización de la estrategia que arropa la cúpula de la CIG consideran que la detención de cuatro dirigentes por el sabotaje a vehículos del grupo Monbus es «a gota que colma o vaso» en el clima de división interna que impera en el sindicato. Pese al silencio oficial, un grupo de discrepantes con el «aparato» que dirige Suso Seixo analizan hoy en Pontevedra la situación.

28 jun 2001 . Actualizado a las 07:00 h.

«Estas últimas actuacións son cousas moi graves, pero súmanse a outras de menor importancia que xa veñen de atrás». Un sector de críticos con las determinaciones de la dirección que decide la actuación de la CIG en determinados conflictos laborales tiene previsto reunirse esta misma mañana en Pontevedra. Se trata de evaluar los últimos acontecimientos en los que se vieron implicados cuatro destacados dirigentes de su sindicato, entre ellos el secretario comarcal en esta provincia, quienes, el miércoles, permanecieron retenidos catorce horas, primero en el cuartel de la Guardia Civil de Cambados (Pontevedra) y después declarando ante la jueza que decretó su libertad con cargos, que ellos niegan. A pesar de la ley del silencio que impera entre los críticos de la CIG, en esta ocasión tienen previsto airear su análisis interno. Quieren poner coto «ó sectarismo» y a una radicalización de los conflictos que no comparten si se da fuera de las mesas de negociación. Recitales Por otra parte, Xosé Manuel Beiras, rechazó ayer en Pontevedra cualquier vinculación entre los sindicalistas detenidos y el Bloque. Además, el portavoz nacional del BNG indicó que «sempre se dixo que os sindicatos teñen que ser autónomos e independentes das forzas políticas e nós practicamos eso ó máximo». Respecto al PP, que incidía en la afinidad del BNG y la CIG alguno de cuyos portavoves dijo que «se empieza por usar pistolas de aire y se continúa por parabellum», Beiras exigió explicaciones por «as actuacións violentas da policía en Barcelona cargando contra a xente». «Se alguén está a dar recitais crecentemente graves de autoritarismo e falta de respeito ós dereitos dos cidadáns -subrayó-, é o Partido Popular, tanto na Xunta co señor Fraga de la calle es mía como o señor Aznar e o señor Rajoy». Xosé Manuel Beiras concluyó diciendo que «¡se deixen de lerias! Pero, se queren que lles ocorra o de Euskadi e queren ter outro 13 de maio, que sigan xogando».