El juez que habló demasiado

J. Á. FARIÑAS A CORUÑA

GALICIA

Ruiz Polanco, el magistrado que decretó la libertad de Vioque, se enfrenta a un expediente disciplinario

29 may 2001 . Actualizado a las 07:00 h.

El titular del Juzgado Central de Instrucción número uno de la Audiencia Nacional, Guillermo Ruiz Polanco, volvió a ser noticia a primeros de mayo, por tercera vez en menos de un año, decretando la libertad sin fianza de Pablo Vioque. El presunto narcotraficante y abogado acababa de ser detenido por la policía como uno de los presuntos dirigentes de una organización hispano-colombiana que pretendía meter en España 1.800 kilos de cocaína. El revuelo que armó fue tal que al día siguiente quiso apagar el fuego con gasolina. Desde primera hora se dedicó a llamar a distintas emisoras de radio y, en directo, ofreció mil y una explicaciones sobre las razones de su decisión. Pasó un día más, otro juez le enmendó la plana y mandó a Vioque a la cárcel y el Consejo General del Poder Judicial abrió una investigación para depurar responsabilidades, no por lo que hizo Ruiz Polanco, sino por lo que dijo. Ayer, casi un mes después y una vez oídas las grabaciones de todas las intervenciones radiofónicas, el Consejo, a instancias de sus inspectores, acordó abrir expediente disciplinario al magistrado por falta «grave o muy grave». El pecado del que se le acusa es haber manifestado de forma pública datos a los que tuvo acceso en el ejercicio de su función jurisdiccional. Los cinco miembros de la Comisión Disciplinaria del órgano gubernativo de la judicatura hicieron suya la propuesta de la inspección y nombraron como instructor a José Luis Calvo, magistrado de la Sala Quinta del Supremo. Ruiz Polanco había soltado en sus declaraciones perlas tales como que los indicios existentes contra Vioque «son tan pobres que no se puede decretar la prisión de nadie». Todo ello sin saber nada de la investigación sumarial que llevaba desde hacía meses su compañero Carlos Dívar, quien nada más incorporarse a su despacho mandó a prisión al detenido. Otra decisión similar -la puesta en libertad bajo fianza del presunto narco Alfredo Cordero- le ocasionó a Ruiz Polanco otro expediente disciplinario, archivado después por falta de pruebas. Por otro lado, el CGPJ ha abierto un segundo expediente disciplinario a Joaquín Navarro, presidente de la Sección Décima de la Audiencia Provincial de Madrid, a quien se podrían llegar a imputar una falta leve y otras dos o más de carácter grave por sus últimas declaraciones contra compañeros de las carreras judicial y fiscal.