Pérez Touriño visitó por primera vez las instalaciones de Cerceda y abogó por «reorientar» el modelo
25 may 2001 . Actualizado a las 07:00 h.Emilio Pérez Touriño salió ayer de Sogama con la idea de que el plan ideado por la Xunta para eliminar los residuos sólidos urbanos necesita una «reorientación e unha reformulación». Este proceso, explicó, podría consistir en duplicar la recogida selectiva, reducir la incineración y mantener el complejo como complemento de otros sistemas. Pérez Touriño salió de las dependencias de Sogama sorprendido por la magnitud de las instalaciones, que visitaba por primera vez. Reconoció que el contacto directo es siempre mejor que una fotografía o un vídeo y agradeció tanto al conselleiro de Medio Ambiente como al presidente de Sogama «a calma e a paciencia nas explicacións». El diputado socialista salió convencido de la necesidad de Sogama, aunque no de sus virtudes. El principal escollo es la incineración, que debe reducirse hasta convertirse en un «factor residual». Del presunto antagonismo entre Nostián y Sogama, nada de nada. Cooperación es la palabra, además de complemento. De sus palabras se desprendió que la intención del PSOE es que las instalaciones de Cerceda sean el cajón de sastre de la basura gallega, tratada al modo socialista o al popular. De todos modos, para Pérez Touriño, el enorme gasto realizado en Morzós es una herencia, y no feliz precisamente, que tendrán los próximos gobiernos autonómicos. De ahí la reorientación y la reformulación. El espíritu ecologista se aplaca con el fomento de la reutilización, la reducción y el reciclaje, hasta el punto de que Sogama puede ser, según Pérez Touriño, el mayor reciclador de España. Sobre la incorporación de concellos socialistas y nacionalistas al plan de la Xunta, Peréz Touriño dijo que los ayuntamientos no habían tenido más remedio que plegarse a la propuesta de Sogama, ya que cuando se accede a la gobernabilidad hay que buscar salidas y la única, menos para A Coruña, son las dependencias de Cerceda, que se completarán en los próximos meses con una fábrica de harinas cárnicas y, más adelante, con un complejo de reciclaje por el que ya se han interesado trece empresas del sector. Pérez Touriño se trajo de viaje a numerosos periodistas, pero la rueda de prensa fue corta. Al final, se metió de lleno en su faceta de economista y habló sobre la rentabilidad del sistema ideado por Sogama en términos oscuros, probablemente a propósito, de los que se desprendía que los números no acaban de salir.