Los amenazados no cambian su vida, pero muchos de ellos van con escolta El conselleiro de Educación, Celso Currás, tiene ahora dos sombras. Ayer no hacía sol en el Concello coruñés de Arteixo y, en su recorrido por varios centros escolares del municipio sólo le acompañaba una. Es la que le sigue en todos los actos previstos en su apretada agenda desde que salió a la luz que él era uno de los blancos del segundo comando Galicia de ETA, desmantelado por la Guardia Civil hace un mes.
26 abr 2001 . Actualizado a las 07:00 h.Su actividad política sigue igual. Ayer, en Arteixo, la jornada no se apartó del guión. 12.33 horas. Tres minutos de retraso y un ligero toque de improvisación para una rueda de prensa demandada por los medios. Dos coches formaban la comitiva oficial. Lo habitual de estas visitas, sólo que en esta ocasión el conselleiro tardó en bajarse y esperó a que su sombra le abriera la puerta para salir. Currás entró en la casa consistorial, saludó al alcalde y atendió a los medios. En un aparte, la periodista menciona el tema de ETA y cómo se asume enterarse de que se es un blanco de la banda. Por respeto a su familia, el conselleiro prefiere la discreción y omite las declaraciones. Pero al salir, se fija en una foto colgada en un corcho de uno de los pasillos. Era un retrato de Nerea, la terrorista que permanece en paradero desconocido tras conseguir huir de A Coruña. 13.20 horas. Segunda parada. La comitiva entra en las aulas del CEIP Ponte dos Brozos. Comentan, se paran y la sombra observa, siempre en segundo plano. Antes de su llegada, ninguna medida de seguridad especial. A la siguiente cita, en el IES Manuel Murguía, el pelotón se dirige andando. Los chóferes y dos agentes de la Policía Autonómica esperan fuera del recinto. 13.57 horas. Para dirigirse al CEP de Galán, en Oseiro, la serpiente móvil que forman los coches oficiales y los de las autoridades municipales se pone en marcha. A la cola, el todoterreno de la Policía Autonómica. Chóferes 14.12 horas. La comitiva llega a las obras del futuro IES de Pastoriza. El conselleiro y su sombra se adentran, con el alcalde, el secretario xeral de Educación y el delegado provincial de este departamento, en el estómago del edificio. Mientras, los chóferes siguen haciendo guardia. Para ellos, que suelen apagar también los silbidos de la goma dos, el acompañar a un posible blanco de ETA lo llevan bastante bien. El asunto no desespera a estos hombres acostumbrados a esperar. Pepe -su nombre verdadero es otro- es optimista y cree que no va a pasar nada. Ramón -su nombre es también otro- no piensa en él. Lo hace en los personajes públicos a los que lleva en el coche y lo difícil que tiene que ser para sus familias. Otros conselleiros La visita a Arteixo termina y la vida de Currás sigue. Ésta no es muy diferente a la de otros conselleiros que también estaban en la lista de la banda terrorista, como José Antonio Orza, Cholo, Jaime Pita, Carlos del Álamo o Xosé María Hernández Cochón. Su vida sigue siendo normal, pero a todos les ha salido también una segunda sombra. Pero no todos los blancos del desmantelado segundo comando Galicia viajaban en coche oficial. Algunos ediles del Concello de Santiago, como Perfecto Yebra o Enrique Fernández, también estaban vigilados. Ellos, que sólo tienen sombra en días de sol, no han descuidado sus obligaciones y siguen su vida porque para ellos en Galicia no se vive el problema que se respira en el País Vasco. Aun así, alguno ha decidido tomar vacaciones y, sin cambiar de empresa, tiene pensado mudar su lugar de trabajo. Con doble sombra o sombra simple, las medidas de seguridad se han extremado para todos y lo que se respira es un ambiente de gran solidaridad.