Agricultura cede a las presión de los ganaderos y admite la concesión de ayudas directas con un posible presupuesto de 11.700 millones El Ministerio de Agricultura ha vuelto a tocar embrague para cambiar de marcha en su política de compensaciones a los ganaderos. El departamento que dirige Arias Cañete ha utilizado durante meses el argumento de que Bruselas prohibía la concesión de ayudas directas para acallar una de las principales reivindicaciones de los afectados por la EEB, pero ayer les dio la razón. Madrid baraja la posibilidad de destinar unos 11.700 millones para estas subvenciones, pero la cantidad no está cerrada. Esta cifra cubriría sólo el 18% de las pérdidas calculadas por el sector y que suman unos 60.000 millones.
03 abr 2001 . Actualizado a las 07:00 h.El Ministerio de Agricultura tanteó ayer, durante una reunión técnica, la opinión de las organizaciones agrarias UPA y Asaja sobre su plan de ayudas directas para los ganaderos afectados por la crisis de la EEB. Las que no fueron invitadas al encuentro fueron COAG y Aprovac. Tras haberse escudado varias veces en el argumento de que la legislación comunitaria prohibía la concesión de estas subvenciones a los estados miembros, Madrid ha dado su brazo a torcer. El Gobierno central admite que estas compensaciones son legales, pero todavía no tiene claro el presupuesto que destinará para su concesión. Fuentes del sector presentes en la reunión explicaron que, de momento, no hay una cifra cerrada, pero Agricultura trabaja con un gasto previsto de unos 11.700 millones de pesetas para colaborar con el sector. Cofinanciación Ante la insuficiencia de esta cantidad para cubrir las pérdidas de los ganaderos durante la crisis -cifradas por los sindicatos en unos 60.000 millones-, en la reunión de ayer se planteó la necesidad de que sean las comunidades autónomas las que cofinancien estas subvenciones. De momento, según la UPA, sólo Asturias, País Vasco y Navarra tienen ya un programa de este tipo.