El secretario general del PSdeG dejó entrever hace unos días que no dejaría gobernar al PP, pero tampoco comulgaría con un nacionalismo excluyente. Ayer, Xosé Manuel Beiras guiñó el ojo a Emilio Pérez Touriño y apostó por relevar a Fraga desde una nacionalismo «non excluínte», lo que supondría contar con los socialistas para jubilar a Fraga. Beiras vio en la Xunta «ineptitude» y «complicidade» con las administraciones estatal y europea por falta de implicación a la hora de procurar un acuerdo de pesca con Marruecos. Éste y el del sector ganadero serían los dos talones de Aquiles del Gobierno. Con estos lodos, Beiras otorgó plena credibilidad a las últimas encuestas de la oposición, que ponen en cuestión la mayoría absoluta de Fraga en las autonómicas de octubre. «Estamos dispostos a non defraudar as expectativas da cidadanía», destacó el líder del BNG, mientras otorgaba a la Xunta una «caída da credibilidade».