El Tribunal Superior de Xustiza condena al Concello de Burela a pagar al de Cervo más de 120 millones Han pasado más de siete años desde que el 15 de diciembre de 1994 un decreto aprobó la segregación de parte del término municipal de Cervo para permitir la creación del nuevo municipio de Burela. Pero la segregación tenía un precio. La resolución incluía un protocolo económico para el proceso constituyente de las haciendas de ambos muncipios en el que se establecía que la distribución de las cargas se haría conforme a la población de cada uno de ellos. Burela contaba con 7.834 habitantes y Cervo 5.289.
10 mar 2001 . Actualizado a las 06:00 h.Lo que parecía muy fácil se ha convertido en una auténtica batalla entre los dos municipios hermanos, que nunca se han puesto de acuerdo ni en las cuestiones económicas ni en los límites territoriales. El desacuerdo entre Burela y Cervo les ha llevado de forma rutinaria a dirimir sus diferencias ante los tribunales, varias de ellas todavía pendientes de resolución definitiva. En esta ocasión fue el Concello de Cervo el que había reclamado al de Burela que hiciese frente al pago de una serie de cantidades abonadas por el primero, pero que le correspondían al nuevo municipio. Ante la negativa del ayuntamiento burelés a incluir en sus presupuestos anuales las partidas reclamadas, la corporación de Cervo acudió al Tribunal Superior de Xustiza de Galicia. La sentencia dictada por el alto tribunal condena a Burela a pagarle a Cervo 120.762.171 pesetas, correspondientes a deudas contraídas antes del decreto de segregación. Una de las partidas se refiere al pago de 46.431.195 pesetas realizado por Cervo al Banco de Crédito Local y al Banco de Bilbao Vizcaya a lo largo de 1995, por operaciones de préstamos concertados con anterioridad a la segregación. Otras 59.576.593 pesetas corresponden al pago efectuado al primero de los bancos en concepto de amortización, intereses y demoras de otros préstamos. El resto de las partidas reclamadas por el Ayuntamiento de Cervo son inferiores a las anteriores, pero entre ellas destacan los casi 12 millones entregados a la familia Taladrid, correspondientes a la última anualidad que se le debía por la adquisición de terrenos y un inmueble en Sargadelos. En base a estos datos, el Tribunal Superior ordena al Ayuntamiento de Burela a que consigne o habilite en sus presupuestos el crédito suficiente para hacer frente a las cantidades adeudadas a Cervo. La sentencia puede ser recurrida ante el Tribunal Supremo en el plazo de diez días.