La exclusión del convenio responde a que este tramo será costeado sólo por Fomento La Xunta de Galicia ha querido despejar una vez más toda sombra de duda sobre la integración de Ferrol en la red de alta velocidad ferroviaria. Para ello, y tras los recientes ataques propinados a Francisco Álvarez Cascos desde el PSOE local, el director xeral de Transportes, Juan Carlos Villarino Tejada, se desplazó ayer hasta la ciudad. El político popular garantizó de forma insistente el «firme» compromiso del Ministerio de Fomento para la llegada del AVE gallego a Ferrol en el año 2007, al tiempo que se dotan al resto de las principales ciudades de la comunidad.
01 mar 2001 . Actualizado a las 06:00 h.Villarino se remitió a los compromisos de Álvarez Cascos, y a la ampliación del tren de alta velocidad (TAV) lograda por las exigencias de Manuel Fraga y Xosé Cuiña. Y si en el convenio suscrito entre Xunta y Fomento no aparece reflejado el tramo A Coruña-Ferrol, esto únicamente obedece a que será ejecutado con financiación procedente de la Administración central. Además, el acuerdo está pensado para dar cobertura específica a «la red ferroviaria convencional». La excepción, aclaró el director xeral, será el trayecto del TAV Vigo-A Coruña, cuya construcción recibirá aportación de fondos autonómicos, pero sólo por el interés de completar con agilidad «el eje atlántico». Lo que sí recoge el protocolo es una partida de cien millones de pesetas para costear el estudio informativo sobre el TAV A Coruña-Ferrol, y cuya licitación publicó el BOE el pasado 29 de noviembre, reivindicó Villarino. La elaboración del informe ocupará alrededor de año y medio. De cualquier modo, reiteró, Ferrol estará, como las demás grandes urbes, dentro de los márgenes previstos en el 2007: a cuatro horas de viaje de Madrid y a seis de Barcelona. Los coches TRD También celebró la implantación, en mayo, de los modernos coches TRD con los que se completará la mejora que se está acometiendo en el trayecto convencional Ferrol-A Coruña. Villarino comenzó la defensa de los planes del Ejecutivo de Aznar para el ferrocarril, pactados con el Gobierno autonómico, con un severo ataque al historial inversor del PSOE en relación al tren gallego. Su conclusión fue tajante: incluso desde el diseño elaborado en el mandato de UCD no hubo «una sola peseta» para la demarcación; hasta el dinero comprometido para el desdoblamiento de la vía Monforte-León, dijo, huyó para la construcción del AVE sevillano. Así, el político negó toda legitimidad a las críticas socialistas: cuando los populares accedieron a La Moncloa, por no haber, relató, «no había proyecto ni documentación alguna» que respaldase sus intenciones para Galicia.