Fraga conmina a Pujol a que sea solidario y cofinancie el AVE tal como hace Galicia
GALICIA
SOLIDARIDAD Y NUEVAS INFRAESTRUCTURAS El presidente de la Xunta no ve con buenos ojos las reticencias expresadas por su homólogo catalán, Jordi Pujol, hacia la contribución de su Gobierno en la financiación del proyecto del corredor de alta velocidad entre Madrid y Cataluña. Manuel Fraga argumenta al respecto que si, como dice Pujol, el presupuesto del AVE corresponde al Estado por ser una infraestructura de su competencia, la Administración central también tiene la potestad de determinar el trazado. Por ello, Fraga conmina a Pujol a que sea solidario y que, como la Xunta, contribuya a financiar las obras para poder mejorar los itinerarios. Galicia es, por ahora, la única comunidad que aportará fondos para el AVE.
16 feb 2001 . Actualizado a las 06:00 h.La financiación de los corredores proyectados para la alta velocidad ferroviaria puede quebrar la línea de solidaridad entre las comunidades beneficiadas por esta infraestructura. Las reticencias del Ejecutivo catalán a asumir parte del presupuesto del corredor del AVE que enlazará Madrid y Barcelona contrasta con la contribución de 30.000 millones de pesetas asumida por la Xunta para el trazado gallego. Este paso desigual con el que se mueven los diferentes ejecutivos autonómicos para alcanzar el tren de alta velocidad escuece al Gobierno gallego. Fraga empleó ayer en su valoración un tono irónico con el que quiso suavizar una clara reprobación a la postura inicial de su homólogo catalán de exigir al Ejecutivo central que financie el presupuesto total del corredor hacia Cataluña por ser una infraestructura de competencia estatal. El criterio gallego Razonó Fraga que, si el Estado tiene esa competencia, también le corresponde delimitar el itinerario del AVE, por lo que el Gobierno catalán debe contribuir si pretende introducir modificaciones. El presidente gallego apuntó así al interés prioritario de Pujol, con el que coinciden los partidos y la opinión pública catalana, de conectar el aeropuerto de Barcelona con la línea de alta velocidad, una conexión que el Ministerio de Fomento supedita, al menos en cuanto a la celeridad de los trabajos, a la colaboración económica de la Generalitat. Manuel Fraga alegó, en todo caso, que la cofinanciación es el criterio que sigue su Ejecutivo respecto a las infraestructuras del Estado que benefician a Galicia, un argumento con el que el presidente de la Xunta apeló a esa solidaridad entre las comunidades autónomas. Las manifestaciones de Fraga también suponen un reconocimiento implícito de que el tren de alta velocidad llegará a las principales ciudades gallegas, en buena medida, gracias a la ayuda económica comprometida por esta comunidad. Una contribución que, sin embargo, no parece que vaya a resultar tan decisiva a la hora de determinar las paradas en cada ciudad, el número de trayectos interiores que realizará el AVE en Galicia y hasta las prestaciones de los convoyes empleados en cada recorrido. Decisiones que, como anunció el propio ministro de Fomento, Álvarez Cascos, estarán condicionadas por la demanda; es decir, por la rentabilidad de cada línea.