Parto en la carretera

José Manuel Pan
J. M. PAN A CORUÑA

GALICIA

Una mujer de Sada da a luz en una ambulancia cuando se dirigía al hospital Materno de A Coruña «¡Para, que hay parto!». Faltan cinco minutos para las once de la noche del martes y el médico indica al conductor de la ambulancia que se detenga. Carmen, embarazada de nueve meses, está pariendo. Sólo habían pasado veinte minutos desde que el vehículo sanitario había salido de Sada. Sólo diez kilómetros de viaje. No había tiempo para más, y la ambulancia se detuvo en Montrove (Oleiros) para que naciera Elena. Su primer llanto lo oyó el padre desde el asiento del conductor. Detrás, atendían a su esposa.

01 feb 2001 . Actualizado a las 06:00 h.

Julio y Carmen tienen 37 años y son padres de otra niña, Irene, de dos años. Julio viajaba el martes en un taxi, justo detrás de la ambulancia. Recuerda el susto que se llevó cuando el vehículo sanitario se detuvo en el arcén. «Pensé lo peor». Corrió hacia la ambulancia y vio que su mujer estaba pariendo. Se acomodó en la parte delantera. «Veía lo que podía», afirma. Cuatro personas atendían a su mujer en el improvisado paritorio establecido en la parte trasera de la ambulancia. Un médico y una enfermera del centro de salud de Sada, y dos técnicos en transporte sanitario de ASPE (Asociación Paramédica de Emergencias) se enfrentaban a un parto en la carretera. «Duró diez minutos», dice el padre de la criatura, que se emocionó y lloró al oír el llanto de su segunda hija. El parto se desarrolló sin complicaciones. El médico sujetó el cordón umbilical y examinó a la niña. Todo en orden. La ambulancia reemprendió viaje hacia su destino, el hospital Materno, donde ya había sido movilizado por el 061 todo el personal de servicio en el área de partos. La madre nunca olvidará ese día. «Fue algo muy humano, todo el mundo se volcó conmigo. Yo sólo tuve que empujar», recuerda.