En contra de la postura que preconizan altos funcionarios de Pesca de la UE juegan los acuerdos de la reciente cumbre de Niza. Quienes vaticinan el fin de las ayudas comunitarias pueden ser voces contundentes, pero que sólo clamen en el desierto.
25 dic 2000 . Actualizado a las 06:00 h.Con los documentos emanados de dicha cumbre, el Ejecutivo que preside José María Aznar puede hacer uso del derecho de veto hasta enero del año 2013, de modo que dispone de suficientes recursos legales para frenar los intentos de otros socios de restringir los fondos estructurales o de cohesión. Otra cosa son los cambios de estrategia de España en función de nuevas contrapartidas o intereses. No obstante, España, al igual que sus socios comunitarios, ha asumido que deben pagar el aumento de países en el seno de la UE. Esta idea lleva aparejada la certeza de que los fondos estructurales destinado a las regiones que son Objetivo 1 se verán recortados paulatinamente. Y como existe ese riesgo a partir del año 2007, las autoridades pesqueras han preferido nadar y guardar la ropa y tratar de sacar el máximo provecho al paquete de ayudas 2000-2006. Desde la secretaría general de Pesca se señala que «nadie puede garantizar al sector pesquero que después del año 2006 va a tener una disponibilidad en materia de ayudas similar a la actual».