Galicia, alrededor de una botella

Luis Díaz
LUIS DÍAZ MONFORTE

GALICIA

XURXO LOBATO

La última vendimia del milenio deja una cosecha desigual en cantidad y de buena calidad en las cinco denominaciones de origen Los primeros frutos de la vendimia llegan a las cuidadas secciones de vinos de las áreas comerciales cuando el invierno impregna el paisaje de hojarasca mojada y el virus del consumismo navideño se desata en las ciudades. Grandes y pequeñas bodegas ofrecen por estas fechas un adelanto de la desigual cosecha de 2000, de la que se comercializarán alrededor de 25 millones de botellas en las cinco denominaciones de origen de Galicia. La verdadera última vendimia del milenio fue generosa en Ribeira Sacra y Monterrei, cumplió en O Ribeiro y Valdeorras, y deja un sabor agridulce en Rías Baixas por su escasa producción.

23 dic 2000 . Actualizado a las 06:00 h.

Las bodegas más madrugadoras han comercializado en los prolegómenos de Navidad un anticipo de los veinticinco millones de botellas que ha dado de sí la irregular cosecha del 2000 en las cinco denominaciones de origen gallegas. La pasada vendimia ha proporcionado uvas de gran calidad en Monterrei y Ribeira Sacra, más grado para redondear los vinos de O Ribeiro, y bastantes quebraderos de cabeza en Rías Baixas y Valdeorras. El mal tiempo en la etapa de floración ha reducido la cosecha de albariño, y en la antesala del Bierzo las viñas se resintieron de las caprichosas heladas primaverales. Aun así, generalizar en materia de vinos siempre mueve a equívocos. La demanda parece estar garantizada tanto para las marcas de autor como para los diseños más tecnológicos. Los vinos amparados por denominaciones de origen constituyen un sector en alza en Galicia, donde las bodegas acogidas a los consejos reguladores aumentan y existe un crecimiento sostenido de la producción. Según cálculos del servicio de planificación agroalimentaria de la Xunta, el sector vitivinícola gallego facturó 15.000 millones de pesetas en 1999. Expansión A algunas empresas, los viñedos autóctonos ya le saben a poco. Es el caso de Adegas Galegas, que ha escogido la añada de 2000 para un proyecto de expansión fuera de la comunidad. La firma de Salvaterra do Miño incrementará su gama de vinos con una inversión de 2.200 millones en Zamora y León. Agro de Bazán también ha empezado a embotellar tintos fuera de Galicia, en una bodega instalada en la denominación de origen valenciana de Utiel-Requena. La tendencia del mercado justifica la euforia. Este año, los españoles se gastaron casi 165.000 millones en vino.