El cadáver del guardés de A Terra Cha tenía golpes, pero la Guardia Civil se inclina por las causas naturales A medida que pasan las horas parece confirmarse que la muerte de Eredio Francos Cornide, de 46 años, guardés y único habitante del pazo de A Cernada, en Muimenta (Cospeito), se debió a causas naturales.
26 nov 2000 . Actualizado a las 06:00 h.El cadáver apareció el jueves, en la cama, y según algunos testimonios presentaba algunos hematomas. La versión de muerte natural es la que maneja la Guardia Civil, que, al parecer, no ha encontrado nada que induzca a pensar lo contrario. Pese a todo, en A Terra Cha lucense este asunto levantó todo tipo de especulaciones, que, probablemente, se mantendrán hasta que se conozca el informe de la autopsia. En la zona se insiste en que el cadáver aparentaba haber sufrido golpes. Fuentes cercanas a la investigación apuntan que pudo sufrir un accidente con anterioridad. La Guardia Civil intervino porque un hermano de Eredio se alarmó al ver éste no daba señales de vida. Otros aseguran que lo echaron en falta en una casa en la que era esperado para colaborar en la matanza de los cerdos. El cadáver apareció en la cama de la estancia que el guardés utilizaba como vivienda. Belarmino, hermano de Eredio y vecino de Lagoa de Pastoriza, dijo ayer que no sabe qué pasó y que no tiene ninguna sospecha. «Nin creo nin deixo de crer», afirmó a la espera «do que diga a Xustiza». Los propietarios del pazo residen habitualmente en Madrid. Una persona relacionada con ellos declinó hacer comentarios, salvo para decir que el fallecido era buena persona. Frente al pazo de A Cernada, en la carretera entre Cospeito y Muimenta, hay un cruceiro, que ayer tenía un ramo de flores que recordaba a Eredio. Desde el viernes reposa en el cementerio de su parroquia natal, Lagoa de Pastoriza.