Los vecinos quisieron linchar a un etarra custodiado por policías cuando salió de un piso franco El Ministerio del Interior dio ayer por desarticulado el comando Andalucía de ETA. Jaime Mayor Oreja afirmó que los dos detenidos son los autores de la reciente ola de atentados en esa comunidad y descarta que la banda tenga más infraestructura.
La policía localizó ayer los dos pisos francos que usaron los etarras en Sevilla. Para alquilar uno de ellos se hicieron pasar por estudiantes gallegos de Periodismo. En un registro a una de las viviendas, la muchedumbre intentó linchar a uno de los detenidos.
El despliegue de seguridad en la capital andaluza en la noche del lunes al martes, que movilizó a la práctica totalidad de los agentes de policía disponibles, fue impresionante. Uno de los agentes de servicio en la plaza de Punta Umbría fue terminante: .
El primer piso franco del comando pudo ser localizado gracias al manojo de llaves que llevaba encima el segundo de los terroristas detenidos, Harriet Iragi, herido en el tiroteo con la policía. Sobre las seis de la mañana se supo que el piso estaba en la primera planta del número 2 de la calle Playa de Marbella. Tras obtener el correspondiente permiso de la juez central de instrucción número 3 de la Audiencia Nacional, Teresa Palacios, los expertos hallaron en el registro material habitual para la fabricar bombas lapa. También se encontraron, entre otros enseres, un artefacto explosivo de las características del utilizado contra el secretario general de los socialistas andaluces, José Asenjo, cargado con un kilogramo de material explosivo, placas de matrícula, utensilios para falsificarlas y diversa documentación.
Nada sospechoso
Los etarras alquilaron este piso unas tres semanas atrás. Su dueño es un militar retirado ante el que se identificaron como gallegos estudiantes de Periodismo. El casero visitó la semana pasada la vivienda y nada despertó sus sospechas, ni siquiera la gran cantidad de periódicos que guardaban.
Según fuentes policiales, el registro reveló que estos dos etarras ocuparon con anterioridad otro piso en una céntrica barriada sevillana, registrado también ayer por la policía. Abandonado hace semanas, en esta segunda vivienda no apareció ninguno de los efectos habituales que los comandos de ETA almacenan en sus pisos, según las fuentes citadas.