El ejecutivo de Zara que iba en el avión saudí secuestrado, se enteró del suceso al aterrizar en Bagdad Cuatro horas de secuestro a bordo de un Boeing 777 no han logrado acabar con el sentido del humor de Juan Trancho, el directivo de Zara que se convirtió, por azares del destino, en el único español que viajaba a bordo del avión secuestrado el sábado cuando volaba desde Yeda (Arabia Saudí) a Londres. «Seguiré volando y trabajando en Zara, si no me despiden», aseguró ayer al llegar a Madrid.
16 oct 2000 . Actualizado a las 07:00 h.Juan Trancho tiene 39 años y trabaja para el grupo gallego Inditex desde 1996. Pertenece al departamento de dirección de tiendas y se ocupa de viajar por la zona de Arabia Saudí como nexo entre los establecimientos de aquel país y la central de A Coruña. La experiencia vivida el pasado sábado no le ha restado ganas de seguir haciendo su trabajo. «No fue agradable», aseguró, pero, al menos, no vivieron demasiadas horas de angustia, ya que sólo tuvieron conocimiento de lo que estaba ocurriendo cuando aterrizaron en Bagdad. «Embarcamos en Yeda hacia Londres, volamos seis horas y media, lo habitual para llegar al aeropuerto de Heathrow, y finalmente aterrizamos en Bagdad, donde nos explicaron que estábamos secuestrados», relató ayer Juan Trancho. Afirmó que durante el vuelo «no vimos nada, solamente notamos que el trayecto del avión en la pantalla variaba con respecto a la ruta prevista», y agregó que pudo ver a uno de los dos secuestradores «cuando pasamos a la parte delantera del aparato» en el momento del desembarque en Bagdad. Cuatro horas después de haber aterrizado en el aeropuerto de la capital iraquí, «entraron en el avión las autoridades de Irak, nos liberaron y salimos del aparato». Sólo después de la epopeya vivida se enteraron de que los captores habían amenazado con volar el avión. Durante las cuatro horas que estuvieron retenidos dijo haber sentido «el miedo lógico, por si seguíamos volando sin que nos sacaran de allí».