«Quiero devolver a Galicia lo que no le he dado en mis años de ausencia»

PALOMA ABEJÓN MADRID

GALICIA

Ramón López Vilas, nuevo director de la Casa de Galicia en Madrid LA ENTREVISTA Magistrado en excedencia del Tribunal Supremo, ex-director general de la Presidencia de las Cortes Españolas en su etapa constituyente, abogado en ejercicio muy vinculado a importantes grupos financieros madrileños, Ramón López Vilas es el nuevo director de la Casa de Galicia en Madrid. Tiene un currículum de vértigo y una espinita clavada, no haber hecho casi nada por su tierra en los más de cuarenta años que lleva viviendo en la capital. Ahora quiere canalizar inversiones de Madrid hacia Galicia.

10 oct 2000 . Actualizado a las 07:00 h.

Salió de A Coruña, donde nació, con 17 años recién cumplidos. Desde entonces, sus visitas a Galicia se han limitado a encuentros familiares en esta ciudad y en Lugo, de donde eran naturales sus padres. Una llamada de Fraga le ha hecho revivir su particular morriña y aceptar el puesto de director de la Casa de Galicia en Madrid. _Con un currículum tan amplio como el suyo sorprende que haya aceptado este cargo. _Mi acuerdo con Manuel Fraga es que mantendré mis obligaciones docentes y profesionales, a la vez que dedicaré buena parte de mi tiempo a la dirección de la Casa de Galicia en Madrid. No lo entiendo como un cargo de carácter honorífico, sino como un compromiso de trabajo y así lo he asumido. _¿Cuáles serán los objetivos de la casa en esta nueva etapa? _Mi intención es mantener el aspecto de foro de encuentro cultural que ha tenido hasta ahora la Casa de Galicia y, a la vez, convertirla en punto de encuentro de empresarios e inversionistas que puedan ver en nuestra comunidad autónoma un campo donde concretar sus actividades. _Es decir, invertir la tendencia vigente hasta ahora de que la casa sea el escaparate de la comunidad gallega en Madrid. _Más bien completarla. Creo que hay sectores empresariales muy importantes en Madrid que podrían invertir en Galicia y quiero canalizar ese flujo. _En su toma de posesión dijo que este cargo suponía para usted quitarse una espinita que tenía clavada con Galicia. _Es cierto. Llevo más de cuarenta años en Madrid y la llamada de Fraga me hizo reflexionar. Es importante para mí volver a mis raíces y devolver a Galicia algo de lo que no le he dado en estos años de ausencia.