La Xunta lanza una ofensiva en respaldo del trazado interior, entre Ribadeo y Baamonde La autovía Transcantábrica se despedirá del mar Cantábrico al internarse en Galicia porque el trazado interior (Ribadeo-Vilalba) es más corto, más rápido, más barato, menos agresivo para el medio ambiente y beneficia a una población mayor que el costero (Ribadeo-Ferrol). Con estos argumentos el Gobierno gallego se lanzó ayer a la ofensiva para respaldar una decisión del Ministerio de Fomento que genera gran malestar en Ferrol. La Xunta anuncia obras por 140.000 millones para compensar al norte de Galicia.
29 sep 2000 . Actualizado a las 07:00 h.Once días después de que la mayoría de alcaldes de Ferrolterra se enfrentara al conselleiro Cuiña por el itinerario de la Transcantábrica, el Consello de la Xunta fijó ayer su postura sobre una obra que no concluirá antes del 2006: «O trazado máis adecuado». La Xunta intenta zanjar la discusión con esta frase. Básicamente, el informe de la Consellería de Política Territorial aprobado ayer reproduce los argumentos del ministerio. Ribadeo y Ferrol se «acercarán». El departamento que dirige Cuiña sostiene que la solución interior y su conexión con la autovía As Pontes-Ferrol reducirá en 17 kilómetros la distancia entre esa ciudad y Ribadeo. Menos dinero y más velocidad. La solución de Vilalba y Baamonde, donde confluirán las autovías Transcantábrica y Arteixo-Madrid, cuesta 33.000 millones, frente a los 88.000 de la costera. Discurre, además, por un territorio más llano que permitirá una mayor rapidez del tráfico. La conexión con Portugal y «razones verdes». Según la Xunta, sólo el 14% del tráfico potencial, dirigido en parte a Portugal, se beneficiaría del recorrido junto al mar. Aduce también que el impacto medio ambiental será menor. Casi 174.000 millones. La Xunta asegura que conjuntamente con Fomento dedicará ese dinero al tramo gallego de la Transcantábrica, la carretera Barreiros-Ferrol y las autovías Fene-Ferrol y Ferrol-As Pontes-Vilalba.