El magistrado declaró nula la puesta en libertad bajo fianza del capo pontevedrés El supuesto narco gallego Alfredo Cordero González regresó ayer a la cárcel después de que un auto del juez Garzón anulara la resolución que le excarceló hace doce días. El magistrado declaró nulo el polémico auto de puesta en libertad bajo fianza firmado por Guillermo Ruiz Polanco.
29 jun 2000 . Actualizado a las 07:00 h.Garzón se hizo con el caso después de que la Fiscalía Antidroga recusara a Polanco por su supuesta amistad con el abogado del pontevedrés. Según la anulación, sólo el tribunal que juzgue al acusado debe decidir sobre su libertad. Baltasar Garzón considera que, tras la conclusión del sumario en el que está procesado Alfredo Cordero, corresponde al tribunal que juzgará el caso y no al instructor, Guillermo Ruiz Polanco, decidir sobre la suerte del supuesto narcotraficante. En efecto, con fecha 2 de junio de este año se dio por concluida la fase de instrucción de la causa, iniciada en su día por el entonces titular del Juzgado Central número 1, Javier Gómez de Liaño. A partir de ese momento, argumenta Garzón, el magistrado Ruiz Polanco, que resolvió la libertad de Cordero el pasado 12 de junio, «ha perdido la competencia para continuar la tramitación», según reza la resolución. Después de calificar de «nulo de pleno derecho» el auto de excarcelación firmado por su colega en la Audiencia Nacional, Garzón recuerda que Alfredo Cordero estuvo en paradero desconocido 796 días «escondido y oculto, rodeado de grandes medidas de seguridad y sólo después de una exhaustiva investigación y búsqueda ha sido hallado por la policía en el marco de una investigación del Juzgado Central número 5». Patente de corso El instructor de la operación Nécora responde contundentemente al argumento utilizado por Ruiz Polanco al justificar que el supuesto narco no pudo saber que se le estaba buscando porque no recibió notificación alguna en tal sentido. No pudo ser informado, señala el auto, porque estaba huido de la justicia. Y «no sólo ha estado oculto por causa de esta orden de busca y captura sino también porque, presuntamente, se ha estado dedicando a la ejecución de actos delictivos relacionados con el tráfico de estupefacientes», según la diligencias previas 315/99 de la Juzgado Central número 5, referidas a la denominada operación Nirvana. El hecho de que Cordero haya sido absuelto en el juicio de la operación Nécora tampoco puede ser considerado una «patente de corso» para que nunca más pueda ser objeto de una medida de prisión provisional, según el magistrado Garzón. Así, advierte que tras las nuevas pruebas recabadas en los procediemientos judiciales que se hallan en curso «existen claros indicios racionales de criminalidad» por parte del procesado.