Negra sombra sobre Alcoa en San Cibrao

Miguel Sande Corral
M. Sande VIVEIRO / LA VOZ

LA GALICIA ECONÓMICA

PEPA LOSADA

La multinacional baja la producción en agosto, el segundo recorte en el año, para intentar reducir pérdidas

19 ago 2019 . Actualizado a las 12:56 h.

En pleno mes de agosto, la incertidumbre sigue acechando como una negra sombra, o un nubarrón cada vez más cargado, la fábrica de aluminio primario de Alcoa en San Cibrao, en A Mariña lucense. En esta segunda quincena del mes, la multinacional paralizará un grupo de 32 cubas de electrolisis para recortar, por segunda vez en el año, la producción de metal y tratar así de reducir las pérdidas del complejo lucense, que se calculan en torno a los seis o siete millones de dólares al mes (entre 5,4 y 6,3 millones de euros).

Una caída en la producción de aluminio que se suma a la decretada en primavera, cuando ya se rebajó un 5 %. Fue después de conocer el borrador del estatuto que elaboró el Gobierno para la industria electrointensiva (un marco regulatorio para aligerar la carga sobre estas empresas, principalmente abaratando el coste de la energía). El documento, presentado antes de las elecciones, no convenció al sector, que presentó alegaciones y contrapropuestas, pero casi medio año después Alcoa y el resto de grandes industrias consumidoras de electricidad aún no conocen las medidas definitivas que recogerá el referido estatuto, que será fundamental para el futuro de la multinacional estadounidense en España.

No olvidemos que la planta de producción de aluminio primario de San Cibrao -con unos 600 trabajadores- es la única de Alcoa en el país, tras la venta de las de A Coruña y Avilés, y corre peligro. La propia compañía lanzó la alerta en marzo de este año. Y que la planta de alúmina -esa pequeña joya de la corona que abastece de oro blanco a la de aluminio- es la única que genera riqueza, con 500 obreros.