Mar Thiaw, el árbitro que hace bailar a los más pequeños en los campos de fútbol

Francisco Brea
Fran Brea RIBEIRA / LA VOZ

FUTBOL GALLEGO

Mar Thiaw, que vive en Porto do Son, es un colegiado muy querido por sus compañeros, jugadores y aficionados.
Mar Thiaw, que vive en Porto do Son, es un colegiado muy querido por sus compañeros, jugadores y aficionados. MARCOS CREO

Natural de Dakar y residente en Porto do Son desde hace casi dos décadas, saltó a la fama por un vídeo que se hizo viral en las redes sociales

22 jul 2025 . Actualizado a las 05:00 h.

En muchas ocasiones, el árbitro de un partido de fútbol acaba siendo el blanco de la ira de aficionados y clubes. Pero en Galicia hay un colegiado en la delegación de Santiago que es querido allá por donde va. Mar Thiaw es natural de Dakar, capital de Senegal, pero en el 2007 llegó al municipio de Porto do Son y ya no se ha movido. Son casi dos décadas y Thiaw afirma que aunque echa de menos su país, está «muy bien» en tierras sonenses. En Senegal, llegó a jugar en la Primera División, en el Djal Diop, y fue seleccionado por el combinado nacional sub-21. Al llegar a Galicia probó suerte en el balompié y en el último partido de la temporada con el Portosín se rompió un tendón de Aquiles.

Cuando se estaba recuperando, una amigo le dijo que jugaba el Porto do Son y fueron a ver el encuentro. No pensaba Mar Thiaw que en ese momento comenzaría su idilio con el arbitraje. «El colegiado que debería dirigir el encuentro no se presentó y me lo pidieron a mí. La presidenta del club llamó al delegado para avisar y yo me cambié y me metí en el campo», recuerda. Era su primera vez con el silbato, pero «el delegado me vio y en el descanso me dijo que lo estaba haciendo muy bien y que si me interesaría hacer el curso necesario para ser árbitro».

Tanto le gustó que definitivamente dejó de jugar al fútbol para seguir pisando los terrenos de juego ya como colegiado. Cuando empezó tenía 41 años y llegó a Primera Regional, aunque «a partir de los 45 no podía ascender más». Donde mejor se desenvuelve es en el fútbol base. Le encantan los niños y los pequeños adoran a Mar Thiaw. Fruto de esa conexión saltó a la fama cuando se hizo viral un vídeo en el que bailaba y cantaba con los jugadores en un torneo que se celebró en Lousame.

«Lo del baile llegó por casualidad. Estábamos en el torneo de fútbol base del Cruído y tenían unas mesas en el campo para separar los diferentes terrenos de juego y también había megafonía y micros. Éramos cuatro árbitros y mientras dos pitaban, los otros descansaban. En un momento cogí el micro y me puse a cantar. Todos los niños se acercaron para bailar. Como algunos estaban jugando, lo hicimos al finalizar la competición. Se hizo viral y ahora en cada torneo están esperando por mí», señala.

Hace poco más de un mes, otra vez volvió a saltar a las redes sociales por este motivo: «Fue en un partido femenino de liga. Acabaron y me pidieron por favor que bailáramos. Ya me esperan y como a los pequeños les gusta, yo estoy encantado de la vida».

Tiene que aprovechar el tiempo, porque a Mar Thiaw le queda una temporada arbitrando ya que luego tendrá que colgar el silbato. «Es ley de vida, a pesar de que lo voy a echar de menos», señala, aunque bromea: «También voy a poder disfrutar de más fines de semana libres».

Dejó el mar para recorrer carreteras europeas en camión

Mar Thiaw dejó el ejército de Senegal para enrolarse en el mundo del fútbol, como jugador y luego como entrenador. Cuando llegó a Porto do Son se lanzó a la mar para trabajar de marinero en un barco del cerco, pero las dificultades del sector provocaron que tuviera que reinventarse y se viera obligado a dejar el agua para pisar el asfalto. «Los últimos cinco años en el mar fueron malísimos y los acabé dejando», asegura. Desde hace más o menos un mes recorre las carreteras europeas en camión, trabajando para una empresa de Betanzos, y afirma que está encantado. Pasa muchos días fuera de casa, ya que tienen que ir a lugares como Francia y Países Bajos, pero suma kilómetros sin perder el buen humor.

Aunque en Galicia no ejerza de ello, el cariño hacia los niños le viene de lejos. «En Senegal tenía un título similar al que aquí se llama de monitor de tiempo libre», explica. Estuvo muchos años participando en actividades educativas y, por ello, el trato con los más pequeños es tan bueno.

Como árbitro es muy querido y tanto los futbolistas a los que dirige como sus compañeros de profesión hablan maravillas de él. Cuando se viralizó el vídeo en el que cantaba y bailaba con los niños en el torneo que se celebró en Lousame saltó a la fama y hasta la Real Federación Galega de Fútbol lo distinguió con la mención especial del comité de colegiados. Le fue concedida por su labor didáctica en las categorías de base, por difundir valores como el respeto y la amistad.

Incluso, en ocasiones fue invitado a centros educativos para hablarle a los alumnos de su país y continente de origen.