Morriña

Luis Manuel Rodríguez González
Luis M. Rodríguez A BOTE PRONTO

FUTBOL GALLEGO

Después de conversar hace poco con Modesto López, uno de esos ourensanos que navegó por las aguas del fútbol profesional —muy distinto el de aquella época, por cierto—, recordé otros comentarios que calibraban la evolución de nuestro deporte y, al igual que el otrora central del Ourense, Dépor o Compos, opinaban que la provincia debería recuperar un referente de ese nivel.

Hace años que en distintas entidades se está trabajando muy bien en las categorías inferiores, pero si antes el citado Modesto era su propio representante superada la veintena, hoy en día cualquier infantil con proyección puede aparecer con consejeros legales, que ya negociaron con varios ojeadores.

Que la nuestra es una provincia futbolera lo saben casi todos y aunque quizás no nos prodigamos mucho en las categorías top, el futuro parece más que halagüeño. Eso sí, por ahora, lejos de Ourense. Siempre los habrá que vuelen más alto y las trayectorias de Javi Fernández, reclutado por el Bayern, o de Hugo Nóvoa, cedido en el Basilea por el Reb Bull Leipzig, se desorbitaron pronto. Tras pasar por Celta y Real Madrid, Raúl Dacosta también sigue siendo un sólido prospecto en el Espanyol, con opciones para salir al extranjero. Pero, incluso sin abandonar Galicia, encontramos a un buen número de promesas que, pese a su juventud, están cerca de elevar su techo. En el Celta ya brillan Hugo Álvarez, Tincho Conde, Santi Prado y el meta César Fernández, con Diego Gómez en el Dépor o Alejandro Fidalgo y Xabi Domínguez despuntando en el Lugo. ¿Es tan descabellado soñar con un Ourense que nos quite la morriña?