Estradense y Lalín sumaron y dejaron destellos de buen juego
30 ago 2011 . Actualizado a las 06:00 h.La Tercera ya está en marcha, y los primeros puntos ya se han repartido. Estradense y Lalín se estrenaron sumando, y esta semana encararán el entrenamiento diario con una medio sonrisa en la boca. Saben que puntuaron -victoria en el caso rojillo y un empate para los lalinense- pero también que dejaron destellos de buen fútbol. El estreno de Tono Insua y Perfecto Rodríguez, Peluso, fue dulce, y aunque los rojinegros no pudieron regresar a casa con los tres puntos, las sensaciones fueron positivas.
El domingo era día para sacudirse los nervios, y tanto Lalín como Estradense lo hicieron. Las primeras mitades de los partidos contra el Somozas y el As Pontes fueron de dominio de los equipos de la zona, y con ocasiones para sentenciar y encarar la segunda mitad con plena tranquilidad. Los goles, sin embargo, se resistieron, y hubo que navegar y conservar en el segundo período.
Fútbol y gol
Los partidos de pretemporada habían generado ciertas dudas alrededor de Lalín y Estradense. En los amistosos el cuadro dezano no acababa de conjuntarse, y las imprecisiones eran una constante, además, los últimos metros parecían complicársele a los rojinegros.
Ese mar de dudas, sin embargo, se despejó en el Municipal Pardiñas. El Lalín desplegó en los primeros 45 minutos más fútbol del que se podría esperar en la primera jornada, con el equipo funcionando a la perfección. Bajaba el balón, tenía pase y velocidad, solvencia en la retaguardia y coordinación entre líneas. El gol de Matelo premió ese juego, pero el segundo tiempo fue más sufrido.
El equipo de Peluso sufrió mucho con balones colgados, y al replegarse perdió viveza y se mostró más dubitativo ante un rival que lo puso todo de su parte. En el segundo tiempo el Lalín no se mostró tan compacto y tan al unísono como en el primer período, aunque demostró que también está preparado para sufrir. Las consignas del entrenador, reclamando que todo el equipo debe colaborar en defensa, se tradujeron en un Matelo, un Jaime y un David que bajaron a la arena para respaldar la meta de Macía.
Esta semana, ya en el Manuel Anxo Cortizo, al Lalín le tocará demostrar ante su afición que la buena imagen que ofreció ante el Somozas no fue un espejismo, y que la seriedad presidirá el proyecto de este año.
Derroche de intensidad
El empate del Lalín en Pardiñas fue trabajado y sufrido, lo mismo que la victoria del Estradense sobre el As Pontes. Los de Tono Insua supieron sobreponerse a las adversidades en forma de bajas que lastraron el debut del equipo, y a base de trabajo, presión y apoyo mutuo, ofrecieron una primera mitad de derroche.
La intensidad y la entrega fue la tónica que presidió el trabajo de los pupilos de Insua, que se vaciaron y dominaron con absoluta claridad al rival en el primer tiempo. Aunque el técnico no pudo contar con efectivos llamados a jugar un papel importante, como pueden ser Manu Rodríguez o Changui, consiguió que el equipo creara juego y ocasiones. El gol de Adao de penalti fue el premio de los rojillos a su esfuerzo, puesto que llegaba después de que los estradenses tuviesen opciones para ponerse 3-0 en el marcador.
En la segunda mitad el conservadurismo se impuso en el cuadro de A Baiuca, aunque obligado por las circunstancias. Los rojillos se desfondaron en el primer tiempo y tras el receso apenas tenían fuerzas ante un rival que buscaba el empate como fuese. La falta de fondo de banquillo exigió más entrega todavía al plantel de Insua.
No al individualismo
Aunque la valoración genérica del debut rojillo fue un aprobado con nota, su entrenador ya avanzaba tras el partido que cree en el el trabajo en equipo, y que habían sobrado algunas individualidades en el choque.