Antonio Vicent, director de cine: «Dejé mi carrera como economista para dedicarme a hacer películas»
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El mismo día en el que decidió dejar el trabajo se puso a escribir el guión de «Aves de Corral», un thriller con tintes de comedia que cuenta la historia de una atípica banda criminal
20 mar 2026 . Actualizado a las 05:00 h.Hay veces en las que algo forma parte de nosotros, pero nos negamos a aceptarlo. Eso es lo que le pasó a Antonio Vicent (Madrid, 1997) con el cine. Desde niño, su gran pasión siempre había sido la de dirigir y escribir guiones. Sin embargo, cuando llegó el momento de elegir su camino decidió decantarse por la economía. «Con 18 años todo mi entorno me animaba a hacer cine, pero las inmadureces de la juventud me llevaron a no hacerlo y lo pagué caro a nivel personal. Es una vida miserable la del que no quiere estar haciendo lo que está haciendo», confiesa. Seis años más tarde, decidió dar el paso: «Le dije a mi madre: “Voy a dejar mi carrera como economista para dedicarme a hacer películas”. Y me dijo: “Por fin”».
El mismo día en el que decidió dejar el trabajo se puso a escribir el guión de Aves de Corral. «Cuando decidí dedicarme a esto pensé: “No puedo convencer a nadie con trabajos muy amateur, pero puedo escribir un guión”», recuerda el cineasta. Aquel último día de trabajo era un 3 de marzo de 2022. Lo que coincide exactamente con el día de la premiere de esta película: «Hay 365 días al año y, sin haberlo planeado, es el 3 de marzo. Es una señal».
Sin embargo, el camino hasta su estreno no fue inmediato y el cineasta prefirió ser cauteloso. «Me parecía un poco ambicioso el hecho de sacar una película ya. Así que me di un toque de atención e hice un cortometraje entre medias», explica. Ahora presenta en las salas una propuesta que bebe del cine anglosajón. «Cuando los actores leían mi guion que me decían: "Pero esto no se ve mucho en España”», asegura Vicent, que creció con los universos de los hermanos Coen, Tarantino o Guy Ritchie.
Lejos de buscar fórmulas comerciales, el cineasta rodó la película desde su posición de espectador: «Escribí el guión para que me gustase a mí. Quería que cada diálogo me hiciese gracia y me convenciera, disfrutarla yo mismo primero». El resultado es una cinta que llega hoy a las salas con la frescura de quien hace cine por puro placer.