Hay días que el mundo se vuelve incomprensible, llueve y en la calle alguien revuelve el contenedor de la basura, llueve y veo desde la ventana la mano que sostiene un paraguas y la otra mano abriendo las bolsas azules y buscando sabe Dios qué, quién va a deshacerse de un pedazo de queso o de jamón o de un yogur caducado con el precio que tiene en el supermercado, pero llueve y el hombre sigue intentando encontrar un tesoro y yo dejo de mirar porque hay algo obsceno en mi mirada y también lo hay en mirar hacia otro lado y llueve y en el periódico leo que los ricos, los ricos de verdad, lo son muchísimo más, sus cuentas multiplicadas a un ritmo mucho mayor que los precios, miles de millones tan imposibles de contar como las gotas de lluvia que no deja de caer y la noticia a nadie le importa y pasa de largo con el agua de la lluvia que corre por la calle murmurando sobre la piedra hasta que una señora dice «vete a tu país» y el hombre, al que no quiero mirar, contesta con ira, con insultos, con indignación y la señora insiste, sin levantar el tono, «que te vayas», y no hay lluvia que se lleve su desprecio y me tapo los oídos para no oírla y me tapo la boca para no decirle lo que pienso y en la tele las bombas no dejan de caer, una lluvia de niños muertos que solo son números incomprensibles y que vemos crecer como quien ve llover, la solidaridad la gastamos toda con los niños rubios hasta que se nos olvidaron también, sepultados bajo nuestras mantas viejas y nuestras buenas intenciones que se deshacen como la lluvia en las lágrimas del señor que se aleja con una mano vacía y la otra agarrando la sombrilla que tiene una varilla rota y llueve y en Madrid las manifestantes llevan bolsos de Vuitton y cuando las detienen por lanzar una piedra, el primer escombro que tocan en su vida, piden volver con sus hijos a los que les contarán su aventura defendiendo la unidad de la patria mientras la interna sirve la cena y piensa en los suyos, tan lejos, a merced de las fronteras de la desigualdad y de la lluvia, que nunca es para todos igual.