El secundario de lujo que apuntala el éxito de C. Tangana

c. pereiro

FUGAS

La carrera de Alizzz en solitario ha ido sumando enteros y millones de visualizaciones, proponiendo una interesante e inteligente recuperación de los sonidos ochenteros, nacionales e internacionales

03 jul 2021 . Actualizado a las 10:17 h.

Quizás no le suene, aunque ha leído su nombre en incontables ocasiones. Suele aparecer entre paréntesis, al lado de algunas de las canciones más exitosas de la música española de los últimos años. Su papel es el de secundario de lujo, de hombre en la sombra, de músico y productor. Escudero de C. Tangana, Alizzz, sobrenombre tras el que aparece Cristian Quirante, su carrera en solitario ha ido sumando enteros y millones de visualizaciones, proponiendo una interesante e inteligente recuperación de los sonidos ochenteros, nacionales e internacionales.

De algún modo, Alizzz podría verse como una suerte de visionario. Al fin y al cabo, su nombre ya estaba en la mítica Antes de morirme del 2016, canción que, si ahora miramos con perspectiva, podría enmarcarse como la gran puerta de entrada de C. Tangana al pop, al éxito masivo y a una nueva ola de oyentes y artistas confluyendo en busca de nombres novedosos, convertidos en años siguientes en auténticas estrellas mediáticas: Pucho por un lado, Rosalía por otro. Más de 200 millones de reproducciones entre YouTube y Spotify después, el productor y artista catalán continúa su camino en busca del sonido perfecto.

AL MÁS PURO ESTILO STEVE WONDER

También musicó Tú me dejaste de querer, la gran obra maestra pop que encierra El Madrileño, el disco lleno de ecos del pasado, pero que ha asegurado un enorme futuro a Tangana. En los últimos meses, su cara se ha vuelto, quizás, más reconocible al aparecer como uno de los músicos que comparten mesa en el sorprendente Tiny Desk de Pucho, con invitados como Kiko Veneno o Antonio Carmona. Ahí, en esa especie de sobremesa cargada de simbolismo autóctono y pretensión internacional, sus teclados acompañan al resto. Su homenaje a New Order, versionando en medio de Los Tontos el Bizarre Love Triangle, al más puro estilo Steve Wonder con su Vocoder, es un momento imperdible. Con todo, Cristian Quirante es más que un secundario de Óscar. Su último estreno, hace una semana, vino con Salir. Una sentimental balada donde demuestra su talento para revisitar los códigos de la canción pop dedicada al desamor, la ruptura prematura o la imposibilidad del olvido amoroso; las grandes temáticas de la actual generación. Generación a la que Alizzz, en realidad, pertenece tangencialmente, pues a sus 36 años podría ser un veterano del circuito (que lo es de algún modo) en comparación con otros artistas jóvenes, mas es ahora cuando ha encajado y logrado el éxito.

Su colaboración con Amaia (ganadora de OT) en El encuentro ha superado los 15 millones de reproducciones y sirve para definir a la perfección su estética lírica y audiovisual, revolviendo en los 80 y los 90, atrayendo ritmos pegadizos y sintetizadores envolventes, interpretado con un lenguaje actual, código imprescindible para la atracción y el éxito. Secundario de lujo, sí, pero con aspiraciones a protagonista.