Antón Carreño, guitarrista de Taburete: «Aunque somos la oveja negra, llenamos donde tocamos»

Es el primer grupo español que sale de gira. Quizá para callar bocas. Llegan con disco nuevo, «La broma infinita», y voluntad desafiante


Una oveja negra abandona el rebaño y, cruzando una alfombra roja, se dispone a entrar en una limusina. Así de alegórica es la portada del cuarto disco de Taburete, La broma infinita. Y es que así aseguran, también, sentirse ellos. El verano pasado dieron mucho que hablar tras su concierto en el Starlite de Marbella. Este año quieren dar ejemplo y ser los primeros en salir de gira «respetando todas las medidas sanitarias». Suyo será el primer gran concierto del 2021 en Galicia.

-¿Por que eligieron esa portada?

-Porque nos representa. Para la opinión generalista y para la industria, nosotros hemos sido la oveja negra, el patito feo. Nos sentimos solos, abandonados en un islote, intentando abrirnos camino al margen. Pero mira, aquí estamos, con cuatro discos. Por eso nos subimos a la limusina. Porque aunque seamos la oveja negra, y mal que les pese a algunos, seguimos funcionando y llenando allí donde tocamos.

-En el disco hablan del paso de la edad. ¿Sienten que se han hecho mayores?

-El primer disco estaba hecho con la inocencia y la frescura del momento. Hablaba de diversión, de fiesta... Ahora, según vas madurando, vas haciendo las cosas de manera diferente. Vas aprendiendo de música y quieres probar nuevos estilos y nuevos sonidos. Y eso es lo que hemos hecho. No pretendemos emular aquellos dos primeros discos que nos hicieron triunfar. Ahora cada canción la vestimos como sentimos que nos pide la propia canción. Sin preocuparnos de si va a gustar más o menos. Creo que ese es nuestro mayor signo de madurez. Y nos llevamos grandes sorpresas. Brindo, por ejemplo, que es un vals orquestado, que podría recordar a Nino Bravo o a una música así, un poco más viejuna, resulta que es una de las canciones que más están gustando del disco. Y te aseguro que no teníamos nosotros muchas esperanzas en esa canción.

-También hablan de jugar con fuego. ¿Tienen la sensación de estar haciéndolo?

-Para nada. Nosotros no intentamos ser polémicos ni hablamos de cosas que salgan de nuestra experiencia personal. No tenemos ninguna ideología. No somos unos predicadores ni hacemos canción protesta. Pero como estamos siempre en el ojo del huracán, cada pasito que damos tenemos que hacerlo con mucho cuidado, no vaya a ser que nos caiga por algún lado.

-No me diga que a estas alturas aún les preocupa lo que les pueda caer.

-No, ya no nos influye para nada. Los haters están ahí y sabemos que hagamos lo que hagamos nos van a caer. A estas alturas lo único que nos importa es que cuando hagamos un concierto la gente nos diga que les ha gustado. Si alguien nos dice que no le ha gustado, eso sí que nos dolería.

Nosotros no intentamos ser polémicos ni hablamos de cosas que salgan de nuestra experiencia personal. No tenemos ninguna ideología

-En el fondo, ¿qué sería de Taburete sin sus «haters»?

-Ya, es aquello que dicen de que mientras hablen de ti... Podría ser. Pero te aseguro que en nuestro caso, no nos ha venido del todo bien. Taburete sería aún más masivo si no hubiese todos los prejuicios que existen en torno a nosotros. Aún hay mucha gente que en Spotify pone el modo privado para escucharnos.

-Han eliminado «El rincón del hater» de su web.

-Hemos cambiado el diseño de la web y sí, lo quitamos. Eso tuvo gracia al principio, pero llegó un punto en el que ya no tenía sentido. Twitter ya es el rincón del hater.

-¿Quiénes son esos que dicen que «desafían el orden supremo»?

-Nosotros.

-¿Y cuál es ese orden supremo?

-El que nos trata de imponer esa élite que, disfrazada de buenismo, en realidad lo que busca es limitar la opinión de los demás, imponer procesos de control y restringir nuestras libertades. Yo hablo con mi padre y me cuenta cosas de las que vivió en los 70 y los 80 y tengo la sensación de que hemos perdido muchas libertades.

No nos parece bien que un artista haga apología de la violencia y del terrorismo

-Estos días se habla mucho de la libertad de expresión por el caso Hasel. ¿Qué opinión les merece?

-Primero, no nos parece bien que un artista haga apología de la violencia y del terrorismo. Como músico, tienes que ser consciente de que con tu discurso influyes en la gente y debes asumir la responsabilidad que eso conlleva. Tampoco nos parece bien que condenen a alguien por lo que ha dicho. Pero es que este señor ya tenía otros delitos por agresiones y otras causas. Y tampoco nos parece bien la manera en la que la gente está protestando en la calle. Pero no es que esa sea la opinión de Taburete. Es que creo que es lo que piensa la inmensa mayoría de la gente. Nos tienen distraídos y entretenidos. Y el mes que viene saldrá otra polémica y se protestará por eso y no por lo verdaderamente importante.

-¿Qué es lo verdaderamente importante?

-Los salarios, el paro, la situación de la sanidad, el coste de la cesta de la compra... Pero de eso no se habla. Nos tienen discutiendo por una persona que, vale, es un rapero, pero es que ayer no lo conocía nadie. Es que, joder, parece como si hubieran metido a Bunbury en la cárcel.

SANTIAGO PALACIO DE CONGRESOS VIERNES, 20.30 38,50 EUROS

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