Ana Lucas, poeta a los 25: «Mis versos no son los breves e instantáneos que encajan en las redes sociales»

FUGAS

MAIZO BARBOSA

La escritora hizo Lenguas Modernas y es actriz. Jamás pensó que «Oasis» vería la luz, pero avisa: «No voy a hacerme un perfil de escritora»

19 feb 2021 . Actualizado a las 05:00 h.

Cómo queremos o debemos ser y cómo somos en realidad es la dicotomía que hila los versos de Ana Lucas (Madrid, 1995), que señala a su padre como el culpable de que Oasis (Espasa es Poesía) sea una realidad. «Nos educan para vivir de una manera. ¿Yo tengo que frenarme para poder vivir bien con mi entorno y tranquila? ¿O soy así y debo dejarme llevar?», se pregunta esta joven de 25 años que bebe de Lorca y Allan Poe pero que, aseguran, tiene mucho en común con Marilyn.

­-¿Cómo surgió «Oasis»?

-Lleva escrito varios años, pero no como libro, porque yo escribía esos poemas para mí. Es mi forma de desahogarme, de gestionar mis emociones. Hasta que un día mi padre leyó uno y me dijo: «Tienes que publicarlo». Llamé a Palmira, mi agente editorial, y comentó: «Vamos a probar con Espasa». No fue premeditado.

­-Tienes 25 años. ¿Has sentido el prejuicio por escribir poesía tan joven?

-Nunca me han dicho nada respecto a mi edad. Sí que es cierto que para poder crear una buena obra literaria tienes que haber consumido buenas obras literarias. Es lógica pura, cuantos más años tengas, más habrás leído.

­-La profundidad de tus poemas contrasta con el estilo de muchos autores que triunfan en las redes sociales.

-Se lleva la poesía más breve, más instantánea. Mis versos no son así, no encajarían tanto en las redes sociales en ese sentido.

­-Pero eres activa en Instagram, eso sí te conecta con tu generación.

-Muevo mucho mi perfil pero en el plano de actriz, para dar un perfil. Y ahora, esto hay que encajarlo también ahí. Le doy la importancia que tiene para poder llegar a personas, que en el mundo de la interpretación es mucha. Y también me gusta el mundo de las redes sociales, en eso supongo que soy muy millennial (se ríe).

­-En tu perfil explotas tu imagen, pero en «Oasis» desnudas lo que hay bajo la piel.

-El tema de la imagen me preocupaba al principio. Lo que muestro en Instagram es muy superficial, porque lo quiero así. Pero de repente llega esto tan íntimo y sí que es lógico que choque un poco. Se lo consulté a mi editora, pero me dijo que ese contraste interesa. Es una contradicción a la que le he cogido cariño, me gusta. No voy a hacerme un perfil de escritora, voy a seguir siendo yo.

Para poder crear una buena obra literaria tienes que haber consumido buenas obras literarias

-¿Esa dicotomía entre lo que hacemos y lo que queremos es una constante en ti? «Ansío el control amando la anarquía y así no hay quien sea libre, no hay quien viva en paz», dices.

-Nos educan para vivir de una manera, y yo soy muy pasional y visceral. ¿Tengo que frenarme para vivir bien con mi entorno y tranquila? ¿O simplemente soy así y está bien, debo dejarme llevar? Es la contradicción entre cómo queremos o debemos ser y cómo somos en realidad.