«Somos un monstruo con tres cabezas»

Tres grandes figuras de la música brasileña actual -Marisa Monte, Arnaldo Antunes y Carlinhos Brown- se reunieron hace 16 años en un proyecto que semejaba único. Pero en el 2017 Tribalistas editó nuevo disco. Y ahora están de gira, con escala en Galicia


Llegaron a ser algo así como la santísima trinidad de la música brasileña. Un fenómeno nunca antes visto que alcanzó notoriedad mundial. Más de dos millones de discos vendió el debut de Tribalistas. Hablamos del 2002. Marisa Monte, Arnaldo Antunes y Carlinhos Brown, todos ellos con una exitosa trayectoria propia, insistían entonces en que Tribalistas era el desbordante fruto de un feliz y casual encuentro, y que no se planteaban su continuidad. Pero sabíamos que los encuentros seguían manteniéndose y que de cada uno de ellos nacían un puñado de ideas y canciones. Era solo cuestión de tiempo. Y ese tiempo finalizó en el 2017 con la publicación del segundo disco de Tribalistas que, si bien no alcanzó la notoriedad de su predecesor, volvió a poner de manifiesto que el resultado de la fusión de las inquietudes e influencias de estos tres músicos llega a superar el de cada uno por separado. Tribalistas son el reflejo musical del Brasil actual. Lleno de contrastes, apasionado, poético, comprometido y vibrante. Sin la armonía del círculo. Con las aristas del triángulo. Una llamada telefónica a 4 líneas nos permitió mantener una charla con los tres músicos al unísono.

-En «Tribalismo», la canción de vuestro primer disco que era toda una declaración de principios, decíais que «o tribalismo é um anti-movimento que vai se desintegrar no próximo momento». Pero lejos de desintegrarse, 16 años después resurgís de nuevo. ¿Qué ha cambiado en Tribalistas en este tiempo?

Arnaldo Antunes. Algo habremos cambiado nosotros. Pero el proyecto sigue siendo el mismo. Somos tres amigos que nos reunimos e improvisamos sin un objetivo final predefinido. No queremos ser un movimiento ni crear un estilo.

Marisa Monte. Hay una diferencia muy grande respecto a entonces y es que las nuevas tecnologías han cambiado la manera de relacionarnos y la manera de escuchar la música.

Carlinhos Brown. Lo que ha cambiado mucho ha sido el mundo. Y eso tiene reflejo en los temas que tratamos en nuestras canciones. Diáspora trata el tema de los refugiados, Um só es una defensa de la diversidad, Baião do mundo habla de la escasez de agua, Lutar e vencer de la trascendencia de la educación...

A. A. Y todo eso aparece no porque deseemos ser cronistas de nuestro tiempo. Son cuestiones que vivimos, que incorporamos a nuestras inquietudes personales y que después salen en las canciones sin darnos cuenta. Es algo muy espontáneo.

-En «Um só» decís «1,2,3, somos muitos. Quando juntos somos um só». ¿Quiere eso decir que Tribalistas no es exactamente el resultado de la suma de Marisa, Arnaldo y Carlinhos?

M. M. No. Tribalistas no son tres jugadores de fútbol, cada uno en su posición. Es un jugador de fútbol con tres piernas.

C.?B. O un monstruo con tres cabezas.

A. A. El concepto de Tribalistas no tiene que ver con lo personal sino más bien con una especie de ritual que a través de la música nos conecta con la tribu, que es el público.

-Todas las canciones del disco aparecen firmadas por los tres, ¿cómo es el proceso de creación?

A. A. Es colectivo. Hasta el punto de que ahora mismo no sabríamos decirte quién hizo un verso u otro o de quién es cada melodía. La mayor parte de las canciones están hechas con la presencia física de los tres. Siempre opinando de lo que han hecho los otros, aportando sugerencias de las que puede saltar una chispa que encienda la imaginación del otro.

C. B. Somos un colectivo. Y la creación surge en esos momentos que vivimos como colectividad. Tanto en las letras como en la música. Por ejemplo, en el disco hay gaita gallega. Como hay kerkabou de Marruecos o pandeiro de Brasil. Buscamos esa sonoridad colectiva.

M.M. Vivimos en una sociedad en la que lo que prima es el individualismo. Y la música es unidad. La música es compartir. Es disfrutar colectivamente.

-«Somos emergência de revolução / Temos consciência e educação», decís. ¿Es la música una herramienta válida para llevar a cabo esa revolución?

A. A. La música es un vehículo de transformación de cada persona, de cada conciencia, y de cada sensibilidad. Pero no de una revolución a nivel colectivo o político. Esa no debe ser la meta del artista.

C.B. La música y el baile están muy relacionados con la estética. Y la estética es revolución. De hecho, a veces la manera que un artista tiene de expresarse es más revolucionaria que su discurso.

-En Brasil ha habido músicos como Gilberto Gil o Chico César que han ocupado importantes cargos políticos. ¿Es bueno que eso ocurra?

A. A. No tiene que ver con la profesión sino con las inquietudes y el compromiso personal de esa persona como ciudadano. Yo no considero necesario que un músico se tenga que definir políticamente. La música es libre. Puedes hablar de política, de amor, del cosmos, de un insecto... de lo que quieras. Ahora bien, hay momentos, como ocurre ahora en Brasil, en el que hay una ola creciente de neofascismo, en los que se vuelve inevitable que los artistas, como ciudadanos, nos pronunciemos.

M. M. Para mí, que Brasil haya tenido un ministro de Cultura como Gilberto Gil es un privilegio y un honor. Ha sido un fantástico representante de la cultura brasileña en todo el mundo.

C. B. Lo importante es que, más allá de su paso por la política, la música de Gilberto Gil y de Chico César sigue intacta, sigue siendo igual de bella.

-Venís a Galicia, que forma parte del territorio lusófono. ¿Cómo percibís esa conexión, si es que realmente existe?

A. A. Claro que existe. Es inevitable. Cuando existen los lazos del idioma, existen lazos en cómo pensar, en cómo vivir, en cómo expresarnos. Y eso todo forma parte de nuestras culturas. Es inevitable que tengamos afinidades.

M. M. Y también hay una gran conexión en los idiomas musicales, en los instrumentos. Hay muchas semejanzas entre las sonoridades de nuestra música y de la vuestra.

C. B. Yo sé que el origen de la poesía portuguesa está en Galicia. Así que debo mucho a la poesía gallega. Estamos felices de actuar ahí porque sabemos que la conexión con la gente va a ser magnífica. Eso sí, nosotros vamos a llevar la buena música pero a cambio queremos percebes [se ríe].

A. A. Como percebes? Você gosta? O que é isso, um marisco?

C. B. Sim, eu explico depois.

Llevaremos buena música a cambio de percebes

VIERNES 26, 21.30. SANTIAGO. MULTIUSOS FONTES DO SAR. ENTRADAS DESDE 38,15 EUROS

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