Estos son los videojuegos que van a arrasar

Aunque las sorpresas fueron pocas, dejaron buen sabor de boca. El E3 del 2018, la feria más importante de videojuegos del mundo, ha sido uno de los últimos de la actual generación de consolas. Los nuevos lanzamientos dan fe de ello


CYBERPUNK 2077

El deseado, el esperado, el triunfador. El próximo juego de la polaca CD Projekt RED apareció en la conferencia de Microsoft con un nuevo tráiler y se perfila como el RPG en primera persona que todo el mundo deseará tener.

SEKIRO: SHADOWS DIE TWICE

La nueva obra de From Software y de Miyazaki quiere despegarse de la larga sombra de «Dark Souls». Es más rápido, más japonés y más vertical. Promete fascinar y desesperar a quien lo juegue.

GHOST OF TSUSHIMA

El mundo samurai ha tenido una presencia cuantiosa en el E3. La consola de Sony gozará de esta aventura que promete deslumbrar gráficamente a quien pose la mirada en ella. Un mundo abierto por recorrer nos aguarda.

THE LAST OF US 2

Al fin se pudo ver el juego en acción, y nadie, ni en España ni en Los Ángeles, pudo cerrar la boca. El título de Naughty Dog luce preciosista y violento a partes iguales. Una aventura adulta en un mundo totalmente desolado.

ANTHEM

La gran apuesta de EA y BioWare. Parece que ambas compañías han aprendido del pasado y están decididas a crear un juego abierto, completo y con gancho. El año que viene se comprobará su jugabilidad.

RESIDENT EVIL 2

Aunque se había rumoreado con su presencia, los aplausos no fueron menores. Lanzado para PSX en 1998, el «survival horror» de zombis ha vuelto veinte años después con un aspecto terrorífico y más oscuro que nunca.

El beso con el mayor aplauso 

Los nuevos juegos buscan ser un reflejo de la sociedad actual que vivimos en todos los ámbitos posibles. A Sony le bastó un beso entre dos mujeres para poner en pie a todos los invitados de Los Ángeles. También hubo Fortnite, tranquilos

Le bastó a Sony un ósculo para poner en pie a todos los invitados que había en su conferencia. Un beso fue suficiente para arrancar el mayor aplauso de la feria más grande de la industria del videojuego. Dos mujeres y un beso. Tan sencillo y real como eso. Momento histórico y necesario que se comentó (y comenta) por días y que parece haber levantado alguna ampolla entre un sector de jugadores y opinadores cuya única opción válida de supervivencia para el futuro será entregar el disfraz de troglodita, la lanza y aceptar que la industria de los videojuegos también quiere mandar un mensaje: aquí, y ahora, todos somos iguales.

En la práctica, Sony ha dejado escrito algo evidente, y es que, como industria cultural de la que forma parte, los tópicos deben desaparecer.

Una revolución que se ha gestado en la literatura, en el cine, en la televisión, que lleva latiendo con fuerza en la sociedad, y que ahora también se ve reflejada en los videojuegos. Que nadie se equivoque. No es la primera vez, pero sí la más pública, grande y publicitada. La compañía japonesa ha orquestado una jugada a la perfección entre el márketing y la obligación moral.

La suya pudo tener el momento más comentado por tanto del E3, pero no se alzó como la conferencia ganadora. Microsoft y sus más de cincuenta juegos anunciados, entre exclusivos y multiplataforma, con ese Cyberpunk 2077 como broche final sorpresivo, le brindaron el aplauso mundial.

Tocada de muerte esta generación de consolas, sin un catálogo a la altura de su principal competidora, la compañía estadounidense movió ficha magistralmente: anunció la compra de varios y exitosos estudios para asegurar su futuro, y por primera vez habló del futuro, de nueva consola, y confirma así su presencia en la siguiente generación. Son los primeros en hacerlo, y eso, en esta industria, provoca huracanes.

Bajada en Bolsa

Electronic Arts trató de recuperar la confianza del público con Anthem, perdida con decisiones deplorables como la ingente cantidad de micropagos en Battlefront 2. Quizás lo logre.

A Bethesda le bastó enseñar su nuevo Fallout 76, y proyectar dos logos: The Elder Scrolls VI y Starfield, su futuro. Ubisoft se mostró casi circense en su conferencia, claro que Beyond Good & Evil 2 lo compensó todo. Pinta exquisito.

A Nintendo, por su parte, su paso por el E3 le valió una dolorosa bajada en bolsa. Aburrida como pocas y con su Super Smash Bros. ocupándolo todo.

No faltó Fortnite, claro. El juego del momento apareció con un torneo colosal, en el que contó con algunos de los streamers y famosos más reconocibles: LOLiTO FDEZ, ElRubius, Ninja... Obviamente pulverizó Internet y recuerda algo: los eSports no son el futuro, son el presente.

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