«Me sorprendió que mis padres me felicitaran»

TEXTO: VIRGINIA MADRID

FUGAS

Niña precoz en la música, la descubrimos gracias a «Irlanda» y, tras ganar el Premio Planeta con solo 25 años por «Melocotones helados», se convirtió en la «enfant terrible» de las letras españolas allá por 1999. Acaba de alzarse con el Premio Azorín de novela con «Llamadme Alejandra».

02 jun 2017 . Actualizado a las 05:10 h.

La aparente fragilidad y ese aire melancólico que desprende Espido Freire (Bilbao, 1974) se evapora como por arte de magia cuando habla con pasión y entusiasmo de sus personajes, del oficio de escribir y hasta de sus propios fantasmas. «Siempre me ha atraído la parte oscura del ser humano, la de la frustración y el dolor», asegura la autora de orígenes gallegos. Escritora y lectora voraz, no le tiembla la voz al confesar que ha superado una profunda depresión de la que ha logrado salir con mucho esfuerzo y que le ha hecho más fuerte. También le ganó la batalla a la anorexia y a la bulimia hace algunos años, un problema, el de los trastornos alimentarios, que abordó en el ensayo Quería volar. Cuando comer es un infierno. «Salí de la anorexia por mí misma, pero fue muy doloroso», asegura.

-Ahora que ya han pasado dos meses desde que ganó la última edición del Premio Azorín con su novela «Llamadme Alejandra», ¿sigue con la sonrisa en la cara?

-Sí. Estoy muy contenta. Cuando me presento a un certamen literario lo hago siempre desde la absoluta humildad, pero con la ilusión y el deseo de ganarlo. Y esta vez al jurado le gustó mi novela y lo conseguí.