El Dylan del 66 a lo grande

FUGAS

EFE

Sale al mercado una caja de 36 cedés que recoge las grabaciones que se conservan de los conciertos de la gira del 66

09 dic 2016 . Actualizado a las 11:43 h.

Dylan da lugar a obsesiones que rayan lo enfermizo entre los fans. Una la señala Mark Polizzotti en su libro sobre el disco Highway 61 Revisited de la colección 33 1/3. Habla de Like A Rolling Stone, la pieza que lo abre y cumbre absoluta del dylanismo. En la versión de estudio arranca con dos golpes de batería (que se confuden en uno) ya legendarios. Pero en directo nunca se sabía cómo se iba a desarrollar. En la crucial gira de 1966 el tema cerraba los conciertos. Polizzotti señala que, más allá de los abucheos que recibía en la parte eléctrica, se podía valorar el grado de exasperación del artista por el énfasis con el que Mickey Jones, el encargado de las baquetas, ponía en ese toque de batería. Incluso en la ausencia del mismo.

Se puede comparar todo ello ahora y revivirlo gracias a la última locura del mundo Dylan: la edición de Bob Dylan: The 1966 Live Recordings, una caja de 36 cedés que recoge las grabaciones que se conservan de los conciertos de la gira del 66. ¿Un exceso? Seguramente, pero de existir un momento que lo merece es este. Porque ahí la música popular daba una de sus piruetas definitivas. Dylan saltaba del folk acústico con intenciones políticas al rock electrificado con gafas de sol. Todo ante los ojos impertérritos de sus fans. Cada noche el mismo repertorio sonaba diferente a la anterior. Las canciones fermentaban. Crecían. Se transformaban totalmente.

Hasta ahora de manera oficial se había editado Bob Dylan Live 1966 bootleg series, el mítico concierto de Manchester en el que le gritaron: «¡Judas!». Durante mucho tiempo había circulado de manera pirata, falsamente acreditado como el concierto en el Royal Albert Hall de Londres. De hecho, en la portada apareció con esta indicación. La caja recién editada incluye el verdadero. La comparación entre uno y otro Like a Rolling Stone sirve para corroborar las palabras de Mark Polizzotii. Realmente, se trata de un cuerpo vivo. No hace falta gastarse los cerca de 150 euros que cuesta la caja. The Real Royal Albert Hall 1966 concert también se ha lanzado de manera individual en doble cedé.

En la edición deluxe se encuentran, sin embargo, 36 tomas diferentes de una misma secuencia que no lo es. Todos los capítulos de este tour de force artístico responden al mismo esquema. La reverencia total del público ante las cantinelas acústicas. El desconcierto cuando Dylan enchufaba su Fender Telecaster. Y la indignación, una vez que el rock emprendía el vuelo sin mirar atrás para terminar en ese Like a Rolling Stone caleidoscópico. Desde el famoso toque de batería emocional a su dicción felina, pasando por los espacios que se cubren y se dejan de cubrir.

EL TRÁNSITO FILMADO

No direction home editó en el 2005 y en ella Martin Scorsese recoge la historia de Dylan (paralelamente a la de los EE.UU.) hasta 1966. Ahora se acaba de relanzar con dos horas y media de contenido nunca visto, incluyendo escenas extendidas y largas entrevistas con Scorsese, Dave van Ronk y Liam Clancy. Se trata de una oportunidad para volver a lanzarse a una película magistral que retrata perfectamente la mutación de Bob Dylan y todo el reguero de emociones que generó en su momento.