«VIVENCIAS» ESLA TARJETA DE PRESENTACIÓN EN SOLITARIO DEL RECONOCIDO TROMPETISTA CUBANO E INTEGRANTE DEL MÍTICO GRUPO IRAKERE
22 ene 2016 . Actualizado a las 05:00 h.Manuel Machado (Santa Clara, Cuba, 1992) lleva la mitad de su vida en España, pero mantiene la esencia cubana, tanto en el habla como en el ritmo o el positivismo contagioso. Lleva transitado en las últimas décadas por distintos estilos con músicos que van desde Ketama a Luz, Raphael, Miguel Bosé o Chucho Valdés, con quien aún tocó en Cuba el año pasado celebró el 40.º aniversario de la reconocida formación Irakere, pero en su primer trabajo en solitario reivindica su faceta de compositor.
-¿No llega tarde al primer disco?
-Nunca es tarde si la dicha es buena, estoy contento de hacerlo ahora, después de alcanzar una madurez total profesional y personal, también.
-Llegó a España con una trayectoria ya consolidada.
-Yo soy de una generación de músicos que pudo trabajar con grandes figuras del jazz latino y de la escena cubana: con Afrocuba, que acompañó a Silvio Rodríguez, o Irakere. Tener la posibilidad de trabajar con Paquito D'Ribera o Chucho Valdés fue una bendición.
-Sin embargo, también ha criticado aquella etapa.
-Las escuelas fueron el estandarte del sistema y salieron buenos músicos, pero sí es cierto que estaba prohibido un tipo de música, que se miraba con recelo algunas cosas. El jazz siempre se ha escuchado, pero había algunos que lo tachaban de la música del enemigo. Pero antes de hablar de la cuestión política prefiero hablar de otra cosa, ahora también hay quien piensa que los americanos serán los salvadores.
-¿Cómo fue su marcha?
-No tenía pensado, me ofrecieron salir con Raíces Nuevas, de mi pueblo, no pudo ser y vine con una orquesta en una gira de esas largas que hacíamos los cubanos. No tenía intención de quedarme, pero empecé a ver mi vida de otra manera, me ofrecieron tocar y fue cuando me quedé. Quise dar un giro a mi vida, mostrar mi música desde otro país.
-¿Cuál fue la evolución?
-El estar colaborando con diferentes grupos y nacionalidades, empapándome de música que existen en el mundo, en Vivencias he querido dar una pincelada para emprender la carrera en solitario y mostrar las cosas desde otro punto de vista. Estoy abierto a todos los ritmos, tengo un pianista italiano, un batería iraní, el bajista es venezolano y tengo otro colaborador hindú, estoy casi con la ONU. Quiero refrescar los patrones clásicos y que le lleguen a la gente las melodías.
-¿Cómo describe el disco?
-Con él ahora doy mi punto de vista y dejo que mis colaboradores se sientan también partícipes de esta historia. Es un disco hecho con mucho cariño, pero yo lo dejo siempre en la mano del público, en Galicia, por cierto bastante exigente y en ocasiones muy entregado.
LUGO. Clavicémbalo. Viernes 22. 23.55 horas. 5 euros
SANTIAGO. Casa das Crechas. Sábado 23. 21 horas. 5 euros