La pintura como intersección de géneros

FUGAS


Madrid acoge La Colección de la Fundación Barrié, una selección de 31 obras de artistas españoles e internacionales que nace en los años 70, momento de ruptura e intersección de disciplinas hasta entonces diferenciadas

20 feb 2015 . Actualizado a las 05:00 h.

¿De qué hablamos cuando hablamos de pintura hoy? A esta pregunta intenta dar respuesta la exposición La Colección de la Fundación Barrié, comisariada por el director de Patrimonio y Cultura de la institución gallega, José Enrique Fernández, y que está abierta hasta el próximo 26 de abril en el CentroCentro Cibeles de Madrid.
El edificio proyectado por el porriñés Antonio Palacios, que también alberga el ayuntamiento de la capital de España, es el marco perfecto para esta muestra, que integra a nombres clave para la pintura de la segunda mitad del siglo XX, figuras consolidadas y valores emergentes de la pintura contemporánea española e internacional y artistas gallegos con presencia en colecciones internacionales, creadores que se acercan a la pintura también desde la fotografía, la instalación o la escultura.
En total son 31 obras de autores como Adrian Schiess, Ángela de la Cruz, Gil Heitor Cortesão, Gunther Forg, Helmut Dorner, Herbert Brandl, Ignasi Aballí, Imi Knoebel, Jessica Stockholder, Katharina Grosse, Manuel Vilariño, Negro Álvaro, Otto Zitko , Paulo Climachauska, Pedro Barbeito, Perejaume, Sandra Cinto y Peter Zimmerman, entre otros.
Las obras expuestas permiten reflexionar sobre cómo la pintura ha sido capaz de construir su propia historia a partir de expresiones pictóricas que van más allá de ideas tradicionales como la de género o estilo.
Tan interesante como contemplar las piezas, la mayoría de gran formato, es leer los textos en los que los propios autores explican el porqué de su trabajo. «Personalmente me da igual que un artista pinte cuadros con temple al huevo, resina epoxídica o caviar Beluga, venda sus propios excrementos enlatados, atraviese un trailer de cuarenta toneladas en una autopista en hora punta o haga punto de cruz virtual en la pantalla de su ordenador -señala el extremeño Teo Soriano-. Aquello que me interesa de una obra de arte por encima de géneros, soportes, medios y desplazamientos es simplemente que ésta posea un cierto grado de verdad».
Por su parte, la británica Fiona Rae revela: «Puedo tomar una versión occidental sentimentalista de un oso panda, un dibujo extraído de la caligrafía china, el movimiento de un limpiacristales, una actitud expresionista abstracta de cara a esparcir el óleo, estructurar ese todo en torno a una pincelada tímida, irónica y multicolor de gran escala, ponerle al cuadro como título la interpretación japonesa de una frase inglesa y... Mira!!!... Obtengo una extraña imagen de encuentros inesperados y conversaciones que espero que proporcionen un atisbo de un vivaz e inquieto mundo futuro».

La Colección, de la Fundación Barrié

Madrid. CentroCentro Cibeles de Cultura y Ciudadanía. Hasta el 26 de abril