«Preveíamos que no tomaríamos las uvas en casa, pero no que sería la primera»

La Voz

FIRMAS

Vanesa Pañero y Diego Rodríguez ya suponían que el cambio de año les pillaría en el CHUO, pero en sus cálculos había alguien más compartiendo ese momento: su hija. «Salía de cuentas el 29, así que era más que previsible que el 31 todavía estuviéramos aquí». A pesar de que Vanesa era primeriza, las cuentas estaban ajustadas. Pero solo acertaron en parte. Las campanadas les pillaron efectivamente en el centro sanitario, pero no en la habitación disfrutando de su primer retoño, sino todavía en el paritorio. «Nos tomamos las uvas que nos trajeron las matronas allí mismo», recuerda Diego Rodríguez, el orgulloso papá del primer bebé ourensano del 2015. «Lo cierto es que pensábamos que seríamos de los últimos del 2014, no que llegaría ya en el año nuevo», matiza. Tanto Vanesa como Carmen -así se llama la nueva ourensana- están perfectamente tras un parto normal. Carmen pesó 3,150 kilos en el momento del nacimiento, tres horas y veinte minutos después de que el nuevo año comenzase a andar. Diez horas más tarde posaba junto a sus padres para la prensa. «Guardaremos los periódicos para que le queden de recuerdo para el futuro», contaban los orgullosos progenitores. Además de los medios de comunicación, ayer Carmen recibió las visitas de sus abuelos y sus tíos y hoy, si todo va como está previsto, conocerá ya en su casa al resto de la familia.