El crucero Millán Astray

Carlos García Bayón

FIRMAS

ESCANEADA

11 oct 2014 . Actualizado a las 05:00 h.

El general Millán Astray, a imitación del duque de Alba en Flandes, fundó en Marruecos el tercio cuya consigna oral era «¡viva la muerte!». Millán Astray salió de los combates sin un ojo y sin un brazo por lo que fue nombrado presidente de Mutilados por la Patria. Al Cristo que ofrece esta ventana le llaman por relación y paralelismo Millán Astray. Pero su brazo no lo perdió en África, sino en los tumultos fanáticos que levantó la Guerra Civil española. Así, sin brazo, sigue presidiendo un paisaje aldeano de Barbanza.

Su talla podrá ser de finales del XVIII. Cristo no precisa brazos para abrazar y aunque algunos proponen solicitar de un cantero el brazo con su cruz de repuesto, prevalece dejarlo manco por el máximo acento estético y artístico. En Muros hay otro Cristo que fue bombardeado por la escuadra francesa que en 1805 mandaba el almirante Calder. Pero aquel crucero, con todos los respetos, no tiene la fuerza mística y la mutilación que tiene este Millán Astray.

¿Cuántos cruceros han caído abatidos por las guerras, las barbaries y los abandonos cuyos trozos escombran muchas corredoiras? Aun hace poco en la zona de Noia, un crucero fue abatido sobre el polvo arrollado por un vehículo. Pero se recompuso y continúa bendiciendo el caserío donde vivía. Otros muchos ni remotamente han tenido suerte semejante.

Uno desea que Millán Astray se conserve mucho tiempo con la mutilación al aire como una invitación a la paz y al amor. Gustaría a esta ventana de Piedras Ilustres conocer al detalle la historia del crucero y cómo acaeció su mutilación. Pero aquí se sostiene con frecuencia que a veces vale más un misterio que una revelación.

Nota: Debo recordar que el crucero de Roo está nada menos que decapitado como si pasara por la guillotina.