Inquietud entre los usuarios de la rula ribeirense por cómo les cambiará el día a día cuando se estrene el nuevo recinto, quién y cómo la gestionará
18 sep 2014 . Actualizado a las 07:00 h.«Catedral da ría». Así fue como le llamó el entonces presidente de Portos de Galicia, José Manuel Álvarez-Campana, a la futura lonja de Ribeira el día que se presentó el proyecto, en el año 2011. El apelativo, más o menos afortunado -el tiempo dirá si el político exageró o se quedó corto-, iba en consonancia con la enorme inversión que se destinaba a estas instalaciones. Nada menos que 14,7 millones de euros, procedentes en su mayoría de la UE. Han pasado algo más de tres años desde que Álvarez-Campana pronunció esa frase y ahora el edificio del que se hablaba en futuro ya es presente. De hecho, es probable que en unos meses esté listo -el alcalde calcula que se terminará en el primer semestre del 2015-. Y los usuarios tienen una especie de temor a lo que va a llevar aparejado el estreno de la ultramoderna rula: ¿Cómo les cambiará el día a día en el nuevo recinto? ¿Quién y cómo la gestionará? ¿Subirán las tasas que aportan las vendedurías?
Esas son algunas de las preguntas que suenan entre los usuarios del actual recinto de ventas. «A xente está receosa. Agora ninguén ten a mesma situación que cando se empezou a facer a obra, as cousas foron a peor e non estamos para que nos suban ningunha taxa, porque senón é mellor deixar de ir ao mar», dijo el patrón mayor, José Pérez. Y casi las mismas palabras las pronunciaron ayer varios armadores. «A ver o que pasa co novo edificio», decían al unísono.
Va a salir a concurso
Al preguntarle a usuarios de la lonja, a compradores y vendedores de pescado quién creen que gestionará la futura rula, todos contestan igual: «Seguirá como ata agora, será o Concello, seguramente». Todos ellos deben saber que la cosa no está clara. Dado que se trata de una inversión cuantiosa, es obligatorio sacar su gestión a concurso público. La pregunta es: ¿va a presentarse el Concello de Ribeira a esa licitación, para continuar llevando las riendas del recinto de ventas de la ciudad? El alcalde, el conservador Manuel Ruiz Rivas, decía ayer lo siguiente: «Lo normal no es que la llevemos nosotros. Si te fijas en el resto de las lonjas de Galicia no las gestionan los ayuntamientos. Debería ser el propio sector el que tomase las riendas. ¿Qué pinta un Concello haciéndose cargo de unas instalaciones así?», manifestó. Pero, aún así, el mandatario añadió: «Está claro que si nadie la coge nosotros tiraremos hacia adelante y la gestionaremos, pero lo ideal no es eso, sino otra cosa».
Efectivamente, y como dijo el regidor, si uno observa quién gestiona algunas rulas de referencia gallegas comprueba que son, en su mayoría, colectivos ligados al mar o empresas. Habrá que ver qué ocurre con la ribeirense. De momento, con la obra ya enfilada, lo que hay en el puerto es temor a lo que está por venir.