El tabaco de contrabando gana puntos de venta en la comarca

Javier Romero Doniz
JAVIER ROMERO RIBEIRA / LA VOZ

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MAtalobos

Los elevados precios del género nacional favorecen la salida de este producto, que llega a Barbanza por carretera o correo, principalmente

15 sep 2014 . Actualizado a las 07:00 h.

Comprar tabaco de contrabando es fácil y, además, abarata considerablemente el gasto que este vicio conlleva a los fumadores. En Barbanza, una comarca con un pasado reciente muy ligado a esta actividad ilícita, lucrativa y que dio de comer a muchas familias, resulta cada vez más fácil, por su proliferación, encontrar negocios que ofrecen este producto a un precio muy inferior al que se paga en estancos o bares. Basta como ejemplo decir que un paquete, que en máquina cuesta 4,65 euros, si se compra en un negocio que tiene el mismo producto pero de contrabando no supera los 2,5 euros.

Lejos de los estereotipos que siempre estuvieron ligados al contrabando de esta mercancía, en lanchas o planeadoras, hoy los cartones de tabaco llegan principalmente a la zona por carretera. Aunque el correo postal es otro recurso que cotiza al alza. Los contrabandistas que se decantan por pisar el asfalto buscan el género en Portugal o Andorra. Mientras que los cigarrillos que proceden de las Islas Canarias desembarcan en Barbanza a través de las diferentes oficinas de Correos que se reparten por la comarca. Se trata, concretamente, de un servicio de mensajería que no superan los dos kilos de peso, y que por ley tiene la misma catalogación de privacidad que las cartas. Es decir, que los envíos no pueden abrirse.

La Guardia Civil, a través de sus patrullas fiscales, no es la primera vez que realiza exitosas esperas de hasta tres días en una delegación de Correos para incautar una remesa.

El consumo propio, por mar

Las cajetillas que llegan a bordo de alguna embarcación suelen ser para consumo propio. Vigilancia Aduanera permite a los marineros una cajetilla por día: «Pero si son veinte profesionales, y solo fuma la mitad, y están embarcados un mes, echa cuentas, al final se puede traer cierta cantidad, pero no alarmante, que suele repartirse entre familiares o amigos, mientras que el resto se guarda para consumo propio», explica un agente especializado en erradicar este contrabando en Barbanza.