Ola de calor para decir adiós al verano

Enrique Huetos VILAGARCÍA / LA VOZ

FIRMAS

MONICA IRAGO

La ardiente jornada se saldó con playas y terrazas llenas hasta que la niebla ofreció un respiro

03 sep 2014 . Actualizado a las 07:00 h.

El calor se ha hecho de rogar este verano. Tras un julio y agosto en los que las nubes se dejaron ver más de lo deseado, septiembre se presentó con las temperaturas más altas del año Hasta 33 grados de máxima; son tres más que el máximo alcanzando en el mes de pasado y seis de la de julio. Un cambio de temperatura bastante brusco si tenemos en cuenta que para a Festa da Agua, por ejemplo, muchos vilagarcianos tuvieron que ponerse una sudadera o chaqueta para disfrutar de las fiestas durante la noche. En cambio, los últimos días era habitual ver camisetas o pantalones cortos en eventos como la queimada por la Noite das Meigas.

Este ardor ambiental no durara mucho, los calurosos pueden estar tranquilos. El mercurio bajará considerablemente en el día de hoy: está previsto que la máxima temperatura sea de 24 grados, diez menos que la de ayer. Además, la jornada se desarrollará entre nubes medias y nubes con claros. Por otro lado, el sol volverá el viernes aunque no con la misma presencia.

Podría decirse que las temperaturas del martes fueron como el pico más alto de una montaña rusa tras el cual todo comienza a descender. Muchos conocían esta circunstancia y se lanzaron a la calle para decir «adeus» a un verano que ya comienza a languidecer, sobre todo porque muchos coinciden en que el verano no fue bueno.

Eso al menos es lo que opina María José Otero, que lleva viniendo años de vacaciones a Galicia: «El verano ha sido pochito, así que en este día extraordinario parece más fuerte». Y añade: «El sol está pegando hoy y ayer también», añadió esta señora que se encontraba esperando en la sombra en la mañana para apaciguar el calor.

Así que, conocido esto, pocos se quedaron encerrados en casa. Eso sí, todos los que estaban fuera se encontraban siempre a la sombra, tal y como recomiendan los expertos en salud y el sentido común. Un sentido común que también recomienda beber en abundancia, motivo por el cual las terrazas estaban llenas de clientes que auguraban apagar su sed.

Las zonas con sol, en cambio, estaban vacías. Los pocos que había era porque estaban trabajando o iban de paso. Luego también estaban los bañistas que se encuentran en la playa. Ese era el caso de Magdalena, que acudía al arenal a pasar el día. Magdalena comenta que no le molestaban estos calores: «Había escuchado que iba a hacer calor, pero al fin y al cabo solo son dos días», añadía esta mujer de origen vilagarciano.

Quienes más sufrieron el calor fueron probablemente quiénes tenían que trabajar al sol y no en una oficina. «El calor me tiene que dar igual porque tengo que trabajar, es algo poco relevante», reveló un operario de mantenimiento mientras realiza su jornada laboral.

Por supuesto había quienes, pese al calor, optaron por hacer un poco de ejercicio. O mucho, según. La playas no echaron de menos a sus habituales corredores o ciclistas. No podemos olvidarnos a quienes pasean a sus perros, unos canes que en todo momento llevaban la lengua fuera. Y es que no somos tan diferentes del llamado mejor amigo del hombre. Por lo menos en cuanto al calor se refiere.

Por la tarde el calor perdió su intensidad, al igual que los suspiros de «¡qué calor!». Una variación que sirve como anticipo de lo que ocurrirá en los próximos días. Así, el martes fue como el bis de los conciertos; algo así como un momento cumbre final para despedir al buen tiempo.

Nuevas temperaturas

Unas pocas nubes surcarán el cielo en la jornada de hoy para pasar a un jueves nebuloso, según las estimaciones de Meteogalicia. Cambio total después del día más caluroso del año. En cualquier caso, eso no significa que haya que guardan los bañadores. Todavía no, al menos.

En septiembre seguiremos viendo el sol, aunque este ya no pegará tanto. Es lo que tiene que se esté acabando el verano. Aunque tampoco hay que ser agoreros, que el período estival no finaliza hasta el 21 de septiembre. Y luego queda el conocido como veranillo de San Miguel, que nos suele regalar unas agradables temperaturas tras haber entrado en el otoño.

En definitiva, aún tenemos algo de verano por delante. Lo que está claro es que no va a ser tan fuerte como antes. No en vano, las temperaturas mínimas para los próximos quince días van a ser de 15 grados y las máximas alrededor de los 23 grados. Estas templadas gradaciones nos permitirán no alterar nuestra habitual rutina veraniega,

crónica altas temperaturas en arousa

«El verano ha sido pocho, así que este día extraordinario parece que esté más fuerte»

«Había escuchado que iba a hacer calor, pero al fin

y al cabo solo son dos días»

«El calor me tiene que dar igual porque tengo que trabajar; es algo poco relevante»