«No hay comunicación fluida entre Administración y sector privado»

Margarita Mosteiro Miguel
marga mosteiro SANTIAGO / LA VOZ

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ESTRELA ALONSO

Oreiro critica las campañas basadas en las directrices de Turespaña

17 ago 2014 . Actualizado a las 07:00 h.

Manuel Oreiro, turoperador y responsable de la Agencia de Viajes Viloria de Santiago, aprecia una mejoría del turismo en la ciudad durante los últimos meses, coincidiendo con el verano, «sobre todo de peregrinos, mientras que respecto a turistas propiamente dichos aún estamos lejos de alcanzar niveles de recuperación. En cuanto a turismo de congresos, eventos e incentivos empresariales, estamos por debajo de la media de otros años».

-En las calles se percibe más ambiente turístico que hace unos meses.

-Santiago está animada por los peregrinos. El Camino sí está respondiendo y sigue creciendo. Por eso, los políticos tienden a esgrimir ahora las cifras de llegadas de peregrinos. En otras épocas ni se miraba. El Camino no depende las campañas de promoción. Son los peregrinos quienes nos hacen la campaña.

-¿Hace unos años los peregrinos no eran un cliente atractivo?

-Ha cambiado considerablemente el perfil del peregrino. Hace 10-15 años estaba encasillado en un perfil bajo, que buscaba alojamientos baratos. Antes no había productos turísticos pensados para los peregrinos. Ahora los peregrinos se alojan en hoteles, incluso en el Parador. Hay productos para los peregrinos, paquetes turísticos para ellos.

-¿Aprueba las campañas del Camino de Santiago?

-La promoción que se hace del Camino es confusa como lo es la promoción en general. No hay un seguimiento de los mercados, de los productos turísticos y de las comercializadoras. Las campañas quedan diluidas en cuestiones puntuales sin continuidad ni coherencia. Se hace una exposición aquí y otra allá, o se liga el Camino a un acontecimiento con fecha de caducidad.

-¿Se refiere a las promociones vinculadas a los años santos o al año franciscano? ¿Falta una promoción independientemente de estos eventos?

-Los modelos de promoción y de comercialización han cambiado radicalmente. La gente no acude a la agencia de viajes, compra en Internet; pero la promoción es igual. Hay que cambiar el modelo. Ser constante, dosificar el mensaje e insistir en el tiempo. Cambiando la idea, pero manteniendo lo esencial. Santiago, el Camino, el Noreste de España, pero no Galicia.

-¿Cómo valora las campañas de Turismo de Santiago?

-El problema es que no hay comunicación fluida entre el sector privado y la Administración. La responsabilidad máxima es de la Secretaría Xeral de Turismo y, con menos recursos, Turismo de Santiago. La Administración no tiene unos datos seguros de cuáles son nuestros mercados. No es posible, ni siquiera, tener un dato único de pernoctaciones, ni de la procedencia de nuestros visitantes. Y, con este lío, se organizan las campañas. Hacen una campaña en Rusia o China y te preguntas por qué, quién trabaja con estos mercados. ¿Nadie?

-¿Puede hacerse para abrir mercados nuevos?

-Para atraer a turistas de los mercados emergentes hay que ampararse en algo. Aquí siguen las directrices de Turespaña, que marca los mercados para España y seguimos sus directrices, pero ¿qué tiene que ver Andalucía con Galicia?, ¿qué vende Andalucía y qué vende Galicia? y ¿dónde está Andalucía y dónde está Galicia?. No tiene nada que ver. Ellos, sol y playa; nosotros cultura, gastronomía y patrimonio. Diferentes productos, diferentes mercados. Los mercados emergentes de China y Rusia son para Madrid y Barcelona. Vender la España verde puede ser, pero Galicia es internacionalmente desconocida. El mercado japonés sí es un mercado emergente para nosotros, porque buscan cultura, gastronomía, seguridad. El chino busca lujo, juego, compras. Nosotros no tenemos ni casinos, ni centros comerciales con primeras marcas. ¿Qué hacemos promocionando en China?.