Las multitudes no son buenas consejeras de la higiene y si algo hay durante la Festa do Albariño es humanidad. En años anteriores se vivieron serios problemas de salubridad debido a que era mucha la gente que orinaba en la vía pública. El Concello de Cambados trata de evitarlo con la colocación de servicios públicos en la calle que, en algunos casos, llevan incorporados duchas con el fin de facilitar el aseo personal a los vendedores ambulantes que estos días pueblan la zona del paseo marítimo. Junto a los tradicionales lavabos, en los últimos tiempos se están colocando unos urinarios destinados a los hombres que a más de uno le han llamado la atención. De hecho, varias personas consultadas confesaron no saber para qué sirven estos artilugios, una suerte de monolitos con varios orificios y con tapa incluida, diseñados para que los varones orinen. En total, se han distribuido por el centro de la villa unos cuarenta módulos de «químicos», como llaman en el argot a los aseos desmontables, logística que ha sido contratada a una empresa de Vilagarcía. Según informan desde el Concello, los efectos de estos servicios son plausibles pues los malos olores y la suciedad por orines han disminuido en los últimos años, argumentan. Con todo, todavía falta mucha urbanidad de manera que durante la Festa do Albariño se hace necesario redoblar los efectivos destinados a la limpieza de la vía púbica. Cuarenta operarios están volcados estos días en el baldeado y barrido de calles, a razón de doble turno de mañana y tarde, y dos camiones vacían a diario sus cisternas para regar a primera hora de la mañana las zonas más concurridas durante la movida nocturna: las plazas del Concello, Ramón Cabanillas y Alfredo Brañas. Y no es raro ver la estampa de operarios afanados en la limpieza mientras los más marchosos todavía aguantan, a las ocho de la mañana, copa en mano.
Junto al dispositivo especial de limpieza, la Policía Local es otro de los servicios en los que estos días es necesario doblar turnos. No son fechas propicias para coger vacaciones en el Concello de Cambados pues casi todos los trabajadores municipales están al pie del cañón.