La exposición del artista lalinense, «A pel sen esqueleto», puede visitarse hasta octubre en la Fundación Luis Seoane
15 jul 2014 . Actualizado a las 07:00 h.El artista multidisciplinar Misha Bies (Lalín, 1977) presenta desde el mes pasado en la Fundación Luis Seoane una exposición titulada A pel sen esqueleto. Con esta muestra, que estará abierta al público hasta el día 12 de octubre, se inaugura Crónicas na Seoane, una iniciativa cultural de la fundación en la que distintos artistas gallegos contemporáneos exponen sus trabajos, tomando como punto de partida la obra del Luis Seoane periodista.
-La exposición gira en torno a los trabajos de Luis Seoane. ¿En qué sentido está presente el artista en la muestra?
-Para la exposición, lo que hice fue acudir a los archivos de la fundación y revisar una serie de trabajos y documentos de Seoane, sus herramientas y sus procesos de creación, especialmente en relación con su obra gráfica y sus trabajos editoriales.
-Como artista multidisciplinar, ¿qué opinión le merece la obra de Seoane?
-Su obra es total. Era una persona que tocaba todos los palos y los tocaba de una forma muy digna. Personalmente, me llama la atención sobre todo su obra gráfica y sus trabajos editoriales, en los que ejerce de ilustrador y diseñador gráfico. También me parecen especialmente interesantes sus textos y sus críticas sobre arte.
-¿Cuáles diría que son las influencias de su obra?
-Mi arte tiene influencias de autores muy diferentes, como El Lissitzsky, Malévich o Duchamp. Voy cambiando, dependiendo de la época, pero suelo tener muy presentes las vanguardias históricas, así como artistas conceptuales, geométricos y del surrealismo.
-Gran parte de la crítica le ha calificado como un «transgresor del arte convencional». ¿Se reconoce en esas afirmaciones?
-No, en absoluto. Me lo han dicho en varias ocasiones, pero yo no lo veo así. Planteamientos similares al mío están a la orden del día y, en cualquier caso, no es mi intención ser un transgresor. Sí que se transgredió en su momento, y es cierto que tengo presentes a autores que en su día lo fueron, pero mi planteamiento no tiene nada que ver con eso. Simplemente hago el trabajo con el que estoy conforme, un trabajo meta artístico que es, sobre todo, de revisión.