08 jun 2014 . Actualizado a las 07:00 h.
En medio del tormentoso paisaje, Ferrol parece un oasis. Un remanso de paz para el PP, tanto judicial (inaudito en Galicia) como político (primera mayoría absoluta). En el PSOE, con sus líos, Sestayo tomó la pole para el cartel electoral, con una escora a la izquierda (bandera republicana al cuello incluida) con la que aspira a una difícil alcaldía, aunque de un atomizado cuatripartito. Y en esto llegaron las europeas, en las que nadie quiere mirarse, pero que trajeron un actor nuevo. Podemos trocea más el voto de la izquierda que se repartían PSOE, EU y BNG. Por eso el PP, al que solo le vale la absoluta, echará el resto para movilizar a los suyos. Y no romper nada de aquí a un año.